Venezuela
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad fue recibido con protestas por su presencia en Caracas, donde opositores y universitarios lo consideraron como "violador de derechos humanos".
Al grito "¡no lo queremos, que se vaya!", y entre pancartas que decían "millones de judíos muertos te dicen fuera", cerca de una veintena de personas, en su mayoría mujeres, se aglomeraron frente a la sede de la embajada de Irán.
"Estamos protestando contra la hipocresía del presidente Chávez, que dice que es feminista, que está a favor del mujer y tiene como amigo a este señor que lo que ha hecho es maltratar y ofender la dignidad de las mujeres", dijo a la prensa la manifestante Bella Rivera.
Intercambio de elogios
Tras recibir a su par iraní con honores militares, Chávez lo calificó de "gladiador antiimperialista", mientras que Ahmadinejad no escatimó elogios para su anfitrión y tras fundirse en un abrazo lo llamó "hermano valiente" que "resiste como una montaña" ante los embates de sus "enemigos".
Israel es uno de esos enemigos y fue uno de los temas que centró el discurso del líder venezolano. Chávez afirmó que tomó como una "amenaza" las críticas que realizó contra Venezuela el mandatario israelí Shimon Peres y advirtió que "actuaremos en consecuencia" ante esas declaraciones.
Tras recibir en el palacio presidencial a su par iraní, Chávez dijo que los comentarios que realizó la semana pasada Peres, contra los gobernantes de Irán y Venezuela, representan una "amenaza".
"Lo que dijo el presidente de Israel lo tomamos así, como una amenaza, y actuaremos en consecuencia", declaró Chávez a la prensa, sin dar mayores detalles. "¡Cómo atacan a mi hermano!", lamentó Chávez este miércoles. "Te acusan a ti de guerrerista y ellos son los agresores e igual pasa aquí con este tu hermano", agregó Chávez hablando de él mismo.
Según el líder iraní, en estos momentos hay una "revolución en América del Sur", donde se vislumbra un futuro "brillante que pertenece a los pueblos".
Ordenan prisión a opositor
Una jueza acordó ayer mantener en prisión a Richard Blanco, prefecto de Caracas y presidente del partido opositor Alianza al Bravo Pueblo, mientras se le sigue juicio por las supuestas lesiones que habría ocasionado a un policía que se infiltró en una marcha de adversarios al gobierno.
El abogado del prefecto, Negar Granados, declaró la madrugada de ayer al canal de noticias Globovisión que la jueza que lleva el caso de Blanco decidió, luego de más de nueve horas de espera, mantener detenido al dirigente alegando que existe riesgo de fuga.
La medida generó rechazo entre los familiares y algunos dirigentes opositores que consideran que Blanco es uno de los 24 "presos políticos" del gobierno del presidente Hugo Chávez.
Blanco fue detenido a finales de agosto, tras una protesta que realizaron opositores en la capital que culminó en enfrentamientos con la policía, y desde entonces está recluido en la cárcel de Yare, a las afueras de la capital.