Reino Unido
Gran Bretaña trató de reducir ayer a un asunto "puramente consular" la detención de cinco navegantes británicos por las autoridades iraníes en aguas del Golfo, pero Teherán trasladó el caso a la justicia y prometió medidas "firmes" si se confirman sus "malas intenciones".
"No hay, de ninguna manera, una confrontación o discusión", afirmó el ministro de Relaciones británico, David Miliband, a la radio BBC al día siguiente de que su ministerio informara de la captura acaecida el 25 de noviembre.
"Es un asunto puramente consular y esperamos que sea tratado como tal", agregó. En Teherán, sin embargo, el tono del jefe de gabinete del presidente Mahmud Ahmadinejad fue más desafiante al confirmar las detenciones.
Esfandiar Rahim Mashaie afirmó que la suerte de los cinco británicos "será decidida por el poder judicial".
"Si se demuestran las malas intenciones de estas personas, se decidirán medidas firmes y serias en su contra", agregó Esfandiar Rahim Mashaie, citado por la agencia de prensa iraní Fars.
El Foreign Office británico anunció el lunes que los cinco navegantes podrían haber entrado en aguas territoriales iraníes en el Golfo cuando se dirigían de Bahréin a Dubái en un velero de 18 metros de eslora, el "Kingdom of Bahrein", para participar en una regata.