Afganistán
Infantes de Marina estadounidenses y soldados afganos mataron a por lo menos siete milicianos del Talibán durante la primera ofensiva desde que el presidente Barack Obama anunció un nuevo plan para la guerra, informaron ayer las autoridades afganas.
Las fuerzas conjuntas han encontrado escasa resistencia desde el inicio de la operación Furia de la Cobra para desbaratar las líneas de aprovisionamiento y comunicaciones del Talibán en el estratégico valle de Now Zad, en el sur del país.
Ofensiva
Unos 1,000 infantes de marina y 150 soldados afganos forman parte de la ofensiva, entre ellos cientos de efectivos estadounidenses que se lanzaron en paracaídas detrás de las líneas milicianas. Otro contingente de la infantería, mayor que el primero, avanzaba hacia el norte.
"No damos por sentado el bajo nivel de contacto", dijo el portavoz del ejército estadounidense, William Pelletier. "Tan solo porque la situación esté tranquila no significa que será así en 24 horas. Parte de la operación consiste en trastornar las actividades de abastecimiento de los talibanes. Los infantes de marina y soldados afganos continúan la operación, continúan avanzando en el valle".
No se han reportado heridos entre los militares afganos ni estadounidenses. Daood Ahmadi, vocero del gobernador de Helmand, dijo que 11 insurgentes habían muerto y cinco habían sido detenidos. El ministerio de Defensa, sin embargo, señaló que siete insurgentes murieron y otros dos fueron capturados.
La ofensiva se lleva a cabo en una zona donde las fuerzas estadounidenses y de la OTAN han intentado durante años romper con el centro operacional de los insurgentes.