Guatemala
El Parlamento Centroamericano (Parlacen) ha tenido un nulo papel en la búsqueda de una solución a la crisis en Honduras y tampoco parece haber potenciado la integración del istmo desde que fue creado, por lo que empieza ahora a pagar la cuenta por su propia ineficiencia.
El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, sancionó la semana pasada la ley que sella la salida unilateral de su paÃs del Parlacen, aprobada por el Congreso panameño el 30 de noviembre.
El retiro de Panamá por decisión de Martinelli, que afirma que el Parlacen es un foro "inoperante" y "oneroso" que no ha traÃdo ningún beneficio para Panamá ni la región, es el mayor golpe sufrido por esta asamblea desde su instalación, el 28 de octubre de 1991.
Creado en 1987 como parte de los acuerdos de Esquipulas II destinados a pacificar a Centroamérica y con un presupuesto anual superior a 10 millones de dólares, las resoluciones de este Parlamento regional con sede en Guatemala se convierten en letra muerta, pues no son vinculantes para los paÃses. Además, Costa Rica, la democracia más antigua y estable de Centroamérica, jamás ha querido adherirse al Parlacen.