Irán
Irán probó ayer una versión mejorada de su cohete más avanzado, capaz de alcanzar la totalidad del territorio de Israel y el sudeste de Europa, en un alarde de fuerza de un país que quiere demostrar que puede devolver cualquier ataque contra sus instalaciones atómicas.
La prueba empeoró las tensiones entre Irán y Occidente, que presiona a Teherán para que frene su programa nuclear. El primer ministro británico, Gordon Brown, lo consideró una razón más para endurecer las sanciones de la ONU contra el régimen de los ayatolás.
"Es un motivo de grave preocupación para la comunidad internacional y nos anima a proseguir con las sanciones. Trataremos este asunto con la seriedad que merece", dijo Brown tras entrevistarse con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en Copenhague.
La televisión iraní anunció que el lanzamiento fue realizado "exitosamente". El misil de mediano alcance Sejil, el Sejil 2, capaz de impactar un objetivo situado a 2,000 km de distancia.
Podría alcanzar la totalidad de Israel y las bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico y el sudeste de Europa. El Sajjil-2, bifásico, es propulsado por combustible sólido, mientras que el modelo anterior Shahab-3 de largo alcance usaba una combinación de combustible sólido y líquido en su versión más avanzada.
Irán advirtió repetidamente que se vengará si Israel o Estados Unidos atacan sus instalaciones nucleares.
Washington y sus aliados acusan a Teherán de intentar desarrollar armas nucleares, aunque el régimen de Teherán lo niega y mantiene que solo quiere generar electricidad.
Las negociaciones nucleares están empantanadas desde hace meses e Irán se niega a aceptar un plan mediado por las Naciones Unidas mediante el cual el país exportaría la mayor parte de su uranio de bajo enriquecimiento a terceros países, los que completarían el procesamiento parha devolverle el material transformado en cátodos de uranio susceptibles de ser usados en reactores médicos y de investigación, pero no en la elaboración de ojivas atómicas.