Estados Unidos
China, el mayor contaminante del mundo con gases que causan el efecto invernadero, alabó los resultados de la histórica conferencia de la ONU sobre cambio climático, la que terminó con un acuerdo que insta a los países del mundo a realizar mayores recortes a sus emisiones, pero no los obliga a hacerlo.
El ministro del exterior, Yang Jiechi, dijo que las negociaciones que reunieron a más de 110 líderes en Copenhague produjeron resultados “significativos y positivos”.
Estados Unidos también defendió el acuerdo como un “gran paso hacia adelante”, a pesar de la desilusión generalizada entre los ambientalistas porque el pacto no incluye metas obligatorias que puedan resultar en sanciones.
“Nadie dice que esto es el final del camino, el final del camino habría sido el fracaso total de las negociaciones. Este es un gran paso hacia adelante”, dijo el domingo el consejero de la Casa Blanca David Axelrod en el programa State of the Union de la cadena CNN.
La cumbre
Las disputas entre los países ricos y los pobres así como entre los mayores contaminantes del mundo, China y Estados Unidos, dominaron la conferencia de dos semanas.