Pakistán
Un atacante suicida detonó ayer un vehÃculo repleto de explosivos durante un torneo de voleibol en el noroeste de Pakistán, matando por lo menos a 88 personas, incluidos ocho niños, informó la policÃa.
La explosión puso de manifiesto las dificultades que Pakistán ha tenido para enfrentar a los milicianos, cuyo alcance va más allá de la zona tribal del paÃs y quienes parecen cada vez más dispuestos a perpetrar atentados contra los civiles y las fuerzas de seguridad.
El ataque de ayer, uno de los más mortÃferos en las últimas semanas, ocurrió en la ciudad de Lakki Marwat, cerca de Waziristán del Sur, donde el ejército ha lanzado una ofensiva contra el Talibán paquistanÃ.
Esa operación ha provocado aparentes represalias que han dejado medio millar de muertos desde octubre.
En algunas partes del noroeste, los habitantes han decidido tomar la seguridad en sus manos, formando milicias para enfrentar a los insurgentes.
La policÃa considera que el atentado del viernes fue una venganza por operaciones semejantes en Lakki Marwat.
Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad por el atentado, lo cual es usual cuando un ataque deja muchas vÃctimas civiles.