Haití
Los haitianos realizan esfuerzos frenéticos para salvar a los heridos y buscar sobrevivientes tras el devastador terremoto del martes, convirtiendo camionetas en ambulancias y puertas en camillas.
El incipiente flujo de rescatistas tuvo ya uno de sus primeros resultados y un equipo de búsqueda rescató vivo a un empleado de Naciones Unidas de entre los escombros de la oficina principal de la organización en la capital haitiana.
El trabajador se puso de pie, alzó un puño en señal de celebración y fue llevado a un hospital.
"Esto es mucho peor que un huracán", dijo Jimitre Coquillon, un asistente médico que trabajaba en un centro improvisado de ayuda en el estacionamiento de un hotel. "No hay agua, no hay nada. La gente se va a morir de sed".
La calle, el hogar de miles de haitianos
Si durante el día los minutos transcurren con mucha dificultad para los haitianos, durante la noche todo se torna peor.
Muchas personas se han esparcido en patios y jardines, duermen en tiendas, cubriéndose con frazadas, sobre el suelo o sobre plásticos y esperan ser transferidos a uno de los dos hospitales identificados como lo suficientemente seguros para soportar las réplicas sísmicas que han sacudido posteriormente a Haití.
"Hemos visto todo tipo de personas: mujeres, hombres, jóvenes, viejos, niños, mujeres embarazadas que vienen acá a buscar ayuda", dijo el portavoz de la organización Médicos Sin Fronteras, Stefano Zannini.
Varios hospitales del área se derrumbaron por el terremoto y las autoridades no han dicho cuántos nosocomios lograron soportar el sismo en la capital. Cuba, que ya tenía a centenares de médicos en el país, atendía a heridos en tiendas de campaña.
El caos impera
En las calles de la capital, sobrevivientes acampaban en medio de montones de bienes rescatados, incluyendo comida sacada de los escombros.
Los saqueos comenzaron inmediatamente después del sismo y se vio a gente extraer alimentos de comercios derrumbados, pero los trabajadores de organizaciones de asistencia dijeron que había pocos disturbios.
Elisabeth Byrs, vocera del esfuerzo humanitario de la ONU en Ginebra, dijo que se informó que escaparon presos de la principal prisión de Puerto Príncipe.