Haití
La ONU ha comenzado a contratar haitianos para limpiar las calles de la capital, al tiempo que distribuye galletas de alto contenido energético a los sobrevivientes del terremoto, informó un vocero.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ya ha contratado a 385 personas -hombres y mujeres- para las tareas de limpieza, dijo el vocero Eric Overvest en una conferencia en la sede de la ONU en Puerto Príncipe.
Asimismo, organizaciones de auxilio internacional aceleraron el envío de ayuda a cientos de miles de sobrevivientes hambrientos y desamparados en Haití, tras la fuerte réplica que remeció a la nación caribeña.
Más de 400 trabajadores de la Cruz Roja y miles de voluntarios nacionales aceleraban la distribución de ayuda, dijo Cochrane.
"Nos acercamos cada vez más a nuestro ritmo normal", dijo a The Associated Press. "Estamos incrementando todas nuestras actividades".
Por su parte, el ejército estadounidense se defendió de las críticas por la mala coordinación de las operaciones aéreas en Puerto Príncipe y señaló que "trabaja arduamente" para que la ayuda llegue en las mejores condiciones a las víctimas del sismo.
"Siempre habrá momentos en que la gente estará descontenta, cuando tienen cosas que quieren traer", dijo un alto responsable estadounidense bajo anonimato.
"Es una cuestión de pura física y de geometría: todo el mundo no puede estar allá", señaló refiriéndose al aeropuerto de Puerto Príncipe, que está bajo control estadounidense.
Varios aviones con ayuda no han obtenido autorización para aterrizar después del terremoto. El aeropuerto, que resultó afectado por el sismo, dispone de una sola pista.
Un "plan Marshall" para Haití
El terremoto que destruyó Puerto Príncipe es una nueva tragedia que podría acelerar la reducción de la deuda de Haití, una pesada herencia que carga el país más pobre de América, que necesita además ayuda masiva, según el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn.
El jefe del Fondo llamó a la comunidad internacional a lanzar "una especie de plan Marshall" para Haití.
"Mi opinión es que Haití -que ha sido increíblemente golpeado por diferentes eventos: la crisis alimentaria y de precios de la energía, el huracán, luego el sismo- necesita algo grande", dijo el jefe del Fondo en Hong Kong.
Necesita "no solamente un plan parcial, sino algo mucho mayor para lograr la reconstrucción del país, una especie de plan Marshall, es lo que debemos instrumentar ahora para Haití", afirmó.
La campaña para la condonación de la deuda haitiana no es nueva: al recuperar la democracia y cierta estabilidad política tras la insurrección armada que sacó del poder al presidente Jean Bertrand Aristide en 2004, Haití inició el procedimiento previsto por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).