Estados Unidos
Graciela Alvarez estudió en escuelas católicas y cuando vino de Colombia a Estados Unidos, anotó a sus hijas en escuelas católicas de Los Angeles. Hoy, sus nietos siguen ese camino y el menor va al jardín de infantes de la St. Mary-Basha Elementary School de Chandler, Arizona.
"Es lo más importante, enseñarle a mis hijas acerca de Dios. Y las escuelas católicas son las más indicadas. Además, reciben una gran educación", manifestó Alvarez al cierre de una jornada como voluntaria en la escuela.
Los administradores de las escuelas católicas esperan que mucha gente siga el ejemplo de la familia Alvarez.
Hay una iniciativa nacional que busca inscribir un millón de hispanos en escuelas católicas para el 2020. En diciembre, una comisión de la Universidad de Notre Dame lanzó una campaña con la difusión de un informe sobre las oportunidades educativas para los hispanos. En la actualidad, un 3% de los estudiantes de las escuelas católicas de Estados Unidos son hispanos y la comisión espera duplicar esa cantidad en diez años.
En Arizona, por ejemplo, la diócesis local ya está usando técnicas de marketing en sus iglesias y en la comunidad, según la directora ejecutiva de Educación y Evangelización y superintendente de escuelas del distrito de East Valley MaryBeth Mueller.
Hay carteles en español e inglés. Las escuelas le piden a los padres que hagan correr la voz y le digan a otros sobre sus escuelas para infantes. Cada una de las más de 40 escuelas católicas de la región de Valley tienen un manual sobre reclutamiento preparado a partir de uno usado en la diócesis de Des Moines, Iowa, indicó Mueller.
"Algunas escuelas han abierto sus laboratorios de computadoras para enseñarle a los padres a usar computadoras y ayudarlos a aprender inglés", comentó. "Y la St. Matthew School (de Phoenix) tiene un programa bilingüe para estudiantes de kindergarten y de primer grado".
En los últimos 20 años ha habido un aumento en la cantidad de hispanos que se inscriben en escuelas católicas de la diócesis: en 1989 representaban el 21% de la población estudiantil y este año son el 26% de los 14.162 estudiantes de las escuelas católicas de Valley.
La directora de la escuela St. Mary-Basha de Chandler, donde el 33% de los 513 estudiantes son hispanos, sor Mary Norbert, dice que "estamos tratando de atraer a la comunidad hispana con anuncios desde el púlpito y exhortaciones a que enrolen a los niños en nuestras escuelas".
"El principal obstáculo es que no somos una escuela gratis. La matrícula ha sido un impedimento para muchas familias", admitió la religiosa.
Susie García dijo que su madre hizo un gran esfuerzo para enrolarla en la St. Mary-Basha. Ahora ella hace lo mismo con sus hijos.
"Mi madre quería darnos una educación católica e hizo todo lo que estuvo a su alcance para que así fuese. Eso influye en la decisión que yo tomo respecto a mis hijos", relató. "Una de las razones por las que quería que viniesen aquí fue las grandes experiencias que tuve yo. Quería que mis hijos viviesen lo mismo".
Mueller atribuye el aumento en la cantidad de estudiantes hispanos al crecimiento de la población hispana en general y a las becas que hay disponibles.
La presencia hispana se ha hecho sentir en la Queen of Peace School de Mesa, según el diácono Richard Areyzaga, director de la escuela. Cuando se hizo cargo hace seis años, la población hispana de la escuela era de entre el 40 y el 45%.
Hace dos años, los directivos de la escuela establecieron una matrícula especial que permite a un estudiante comenzar las clases incluso sin haber recibido el dinero de las becas.
"Lo que queremos es que soliciten becas de un programa de créditos fiscales que les permitan mantener mensualidades bajas el año que viene. Tratamos de que se vayan acostumbrando el pago de matrículas", manifestó Areyzaga.