Líbano
Un avión de Ethiopian Airlines con 90 personas se incendió y cayó al mar poco después de despegar de Beirut y los equipos de rescate que trabajaban bajo la lluvia recuperaron 21 cuerpos mientras butacas, sandalias de bebé y otros restos eran arrastrados por la marea hasta la costa.
Al caer la noche no se habían encontrado sobrevivientes y el ministro de Salud Mohamad Jauad Kalife dijo a los periodistas que se habían encontrado 21 cuerpos, luego de un informe anterior de que eran 31.
Se desconocía de inmediato la causa de la tragedia, aunque ha habido fuertes lluvias y tormentas eléctricas en el área de Beirut desde el domingo por la noche.
"Vimos fuego que caía del cielo al mar", dijo Kaled Naser, un empleado de una estación de combustible que cerca de las 2:30 de la mañana vio al avión caer a las aguas gélidas del Mediterráneo.
El ejército libanés dijo en una declaración que el avión estaba "en llamas poco después de despegar".
Sin sospechasde terrorismo
El presidente libanés Michel Suleiman dijo que no se sospechaba de un ataque terrorista en la tragedia del vuelo 409, que iba a la capital etíope, Adis Abeba.
"Un sabotaje ha sido descartado por ahora", dijo.
Llorosos, los familiares de los pasajeros llegaban al aeropuerto de Beirut para esperar noticias. Una mujer se arrodilló mientras sollozaba. Otra gritó: "¿Dónde está mi hijo?"
Andree Qusayfi dijo que su hermano Ziadh, de 35 años, viajaba por trabajo a Etiopía, pero pensaba volver a Líbano pronto para quedarse.
El fuego en el avión podría indicar una falla de uno de los motores o que algo -un pájaro o algún otro objeto- hubiera sido succionado por un motor, según un analista de seguridad aérea británica.