Costa Rica
Un partido que lucha por evitar su extinción y otro que se despide del mote de minorÃa son parte del legado que deja la campaña electoral que culminará con las votaciones del domingo, un escenario mucho más variado para la polÃtica costarricense dominada por décadas por el bipartidismo.
Los partidos de Liberación Nacional (PLN) y la Unidad Social Cristiana (PUSC) que se repartieron el poder en el paÃs empezaron declinar desde que surgió en el 2000 Acción Ciudadana (PAC), pero el actual proceso electoral reveló además el novedoso crecimiento del Movimiento Libertario (ML).
La última encuesta divulgada antes de las votaciones dio a la candidata del PLN Laura Chinchilla un 42% de la intención de voto, con una marcada ventaja sobre Otto Guevara del ML, quien consiguió 23% de apoyo.
Ottón SolÃs del PAC, hasta ahora lÃder indiscutible de la oposición, salió tercero con 20%.
Los procesos judiciales por presunta corrupción a los ex presidentes Rafael Angel Calderón y Miguel Angel RodrÃguez --el año pasado hubo una condena a cinco años de cárcel para Calderón que está en apelación-- repercutieron con dureza en el PUSC, que vio caer su apoyo popular al extremo de que su candidato, Luis Fishman, ha cosechado solo un 5,7% de apoyo, empatado con el aspirante del partido minoritario Accesibilidad sin Exclusión (PASE), el actual diputado Oscar López, quien sacó 5,1%.
La socióloga Montserrat Sagot reconoció que "el único grupo consolidado es el PLN", destacó que sobre los resultados finales "el panorama no está claro, mucha gente toma la decisión de voto en los últimos dÃas".
Para el analista polÃtico Alberto Cortés la campaña permitió un crecimiento de Guevara en la intención de voto a pesar de que carece de una estructura nacional en tanto el consultor en derecho y polÃtica internacional Francisco Barahona destacó que "en un futuro próximo el libertario se puede convertir en una alternativa al PLN desde la derecha".
El ML participa en las elecciones desde 1998; en los comicios anteriores apenas sumó un 8,48% de votos pero junto al crecimiento actual de su candidato, su presencia en el Congreso también va en alza: de dos diputados en el 2002, lograron seis en el 2006 y la pretensión de Guevara es obtener 20 diputados en esta ocasión.
Cortés resaltó que contra todo pronóstico y cuando "parecÃa que el PUSC estaba fuera del juego, logró una activación que evitarÃa que desaparezca del todo". La apuesta de los socialcristianos también se fija en el legislativo con el fin de mantener con vida a la agrupación. En el proceso del 2006 obtuvieron cinco escaños.
Otros actores han asomado, como el PASE liderado por el congresista no vidente López, y el Frente Amplio, un partido de izquierda. Ambos tienen un diputado en el Congreso y la meta es sumar más.
Entre los miembros del PAC, a pesar de lo que indican las encuestas, todo se resume a un triunfo presidencial y similar éxito esperan para los restantes puestos en juego.
"En la campaña trasanterior fuimos grandes, en la pasada muy grandes y en esta los más grandes", dijo SolÃs el jueves a periodistas.
El reto para los partidos es lograr que la gente, sobre todo los más jóvenes, lleguen a votar, pues el abstencionismo registró en 2006 un 34,8%. Cuatro años antes fue de 68%.
"Abstenerse es irresponsable, es delegarle la oportunidad de decidir a los demás y el voto en blanco se puede prestar para fraudes", comentó el estudiante Frank RodrÃguez, quien a sus 20 años votará por primera vez en elecciones nacionales.