Estados Unidos
Los habitantes de la costa este de Estados Unidos se encontraron este domingo con una espesa capa de nieve, tras una gigantesca tormenta que tiene prácticamente paralizada Washington y sus alrededores.
La enorme tormenta se extendÃa más de 1.000 kilómetros desde el este del estado de Indiana hasta Nueva Jersey, llegando incluso hacia el sur hasta Carolina del Norte y afectando a decenas de millones de estadounidenses.
Los meteorólogos registraron condiciones récord, con vientos de casi 90 kilómetros por hora y nevadas de hasta 96 centÃmetros (de espesor) cerca de Baltimore, Maryland.
Hasta la tarde del sábado, en el aeropuerto internacional de Dulles habÃan caÃdo 82 centÃmetros de nieve, cifra que superó la marca impuesta por una tormenta en enero de 1996, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
La nieve derribó árboles y tendidos de electricidad, dejando a más de 350.000 personas sin energÃa eléctrica en los estados de Maryland y Virginia.
Los meteorólogos recomendaron a los residentes mantenerse a cubierto, advirtiendo que el mal tiempo y las bajas temperaturas persistirán durante todo el domingo.
El experto Paul Kochin dijo que Maryland y Virginia están sufriendo lo peor de la tormenta, con las mayores caÃdas de nieve, y recordó que la región ya se vio afectada por una tormenta similar en diciembre.
"Es muy raro que haya dos tormentas tan grandes en una temporada", dijo.
Para Ed McDonough de la Agencia de Gestión de Emergencias de Maryland, "esta es probablemente la mayor tormenta" ocurrida en el corredor Baltimore-Washington.
Los equipos de emergencia intentaban reparar los cortes de energÃa.
"Tenemos un montón de cortes aislados y las condiciones de las rutas realmente no ayudan", admitió el portavoz de la empresa de electricidad Pepco, Andre Francis, pidiendo paciencia a los clientes ante apagones que podrÃan durar dÃas.
Unos 200 guardias nacionales fueron desplegados en Maryland, en tanto la policÃa de Virginia confirmó que un padre y su hijo murieron el viernes cuando se detuvieron para ayudar a un coche parado.
La policÃa estatal respondió a unas 3.167 llamadas de ayuda, la mayorÃa por accidentes en rutas o vehÃculos abandonados.
Tres policÃas estatales resultaron heridos en incidentes relacionados con la tormenta en Virginia.
Todos los vuelos fueron cancelados en el Aeropuerto Nacional Reagan, asà como la mayorÃa de los vuelos previstos en la terminal internacional de Dulles, aunque no se limitó el servicio en el aeropuerto internacional Baltimore-Washington.
Los estados del norte, como Pensilvania, Nueva Jersey y Delaware, más acostumbrados a las fuertes nevadas, también están afectados por la gran tormenta.
La ciudad de Filadelfia, en Pensilvania, quedó enterrada bajo 68 centÃmetros de nieve, el segundo mayor registro de la historia, según los informes de la ciudad, mientras que en Wilmington, Delaware, cayeron 67 centÃmetros, de acuerdo con el NWS.
La tormenta generó tanta frustración como fascinación.
En la capital, generalmente bulliciosa, los turistas caminaban con nieve hasta los muslos por el famoso Mall Nacional, o hacÃan esquà cross-country por las avenidas extrañamente vacÃas.
"Es muy divertido. Yo soy de Florida, nunca habÃa visto tanta nieve", dijo Alix Lawe.
Las máquinas quitanieve trataban de mantener despejadas las calles y carreteras principales, pero la mayorÃa de los funcionarios dijo que llevarÃa dÃas acceder a las vÃas más pequeñas, y advirtió de dificultades en el tránsito para el lunes por la mañana.
El sistema de transporte público de la capital cerró más de 40 estaciones de metro y canceló el servicio de autobús, dejando a los suburbios de Washington sin conexiones, cuando además la mayorÃa de las principales rutas siguen intransitables.
Se prevé que más nieve, quizás hasta más de 20 centÃmetros, caiga de aquà al martes, cuando un sistema climático que está causando lluvia en California y otros estados del oeste se mueva hacia el este y choque con un frente de aire frÃo.