Portugal
El gobierno regional mantenía el balance de 42 muertos ayer a mediodía, a los que se suman cuatro desaparecidos, y señaló que 18 cuerpos seguían sin identificar en la morgue instalada en el aeropuerto internacional de Madeira.
De los 120 heridos, 18 seguían ingresados en el hospital.
En declaraciones al Jornal de Madeira, Miguel Albuquerque, alcalde de Funchal, capital regional transformada en un gran lodazal, declaró "temer bastante" que el número de víctimas "aumente".
El gobierno portugués anunció, tras un consejo de ministros extraordinario, un duelo nacional de tres días y su intención de solicitar la ayuda al Fondo de Solidaridad de la Unión Europea.
El presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, anunció que viajará a la isla mañana para "expresar su solidaridad con las poblaciones afectadas" y para comprobar la magnitud de los daños.
Partes del centro de Funchal, capital de Isla Madeira, fueron acordonadas por cuadrillas que cavan en el estacionamiento subterráneo de un centro comercial lleno de lodo y escombros, donde podría haber más cadáveres.