Chile
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció hoy un plan de emergencia para ayudar a los dos millones de damnificados por el terremoto que el sábado causó al menos 708 muertos y declaró zona en estado de catástrofe las regiones del Maule y el BÃo BÃo, las más devastadas.
La medida supone que ambas regiones tendrán autoridades militares y mayores contingentes de tropas y policÃas.
Según la Constitución chilena, el estado de zona de catástrofe permite al presidente de la República restringir la circulación de las personas, el transporte de mercaderÃas y las libertades de trabajo, información, opinión y reunión.
Asimismo, podrá disponer la requisación de bienes y establecer limitaciones al derecho de propiedad, además de adoptar todas las medidas extraordinarias que estime necesarias.
Las zonas respectivas quedarán bajo dependencia inmediata del jefe de la Defensa Nacional que el Gobierno designe.
La primera disposición de la autoridad fue decretar el toque de queda entre las 21:00 horas del domingo (00:00 GMT del lunes) y las 06:00 horas del lunes (09:00 GMT), según confirmó el general Bosco Pesce, designado jefe de zona del Maule, a 300 kilómetros al sur de Santiago.
En el BÃo BÃo, a 500 kilómetros de la capital, el cargo será ejercido por el oficial de igual grado Guillermo RamÃrez.
En Concepción, capital del BÃo BÃo, hubo hoy enfrentamientos entre la policÃa y pobladores que saquearon un supermercado, desesperados por la falta de agua y vÃveres.
La alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe, habÃa pedido la presencia de tropas para restablecer el orden, tras denunciar que la situación era "un caos".
El ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, dijo que los saqueos, que también se han cometido en algunos barrios de Santiago, "no tienen ninguna justificación".
"Solamente llevamos 24 horas (desde el sismo) y muy difÃcil imaginar que se produzca un estado de necesidad tal que justifique un saqueo", dijo.
Bachelet dio a conocer el plan de ayuda a los damnificados tras una prolongada reunión de coordinación en la que participaron ministros, jefes militares, jefes de servicios y empresarios.
En materia de abastecimiento, la mandataria anunció un acuerdo con las principales cadenas de supermercados para la entrega gratis de productos de primera necesidad en el Maule, BÃo BÃo y algunos sectores de La AraucanÃa.
Confirmó también que el tráfico aéreo se ha comenzado a normalizar y reiteró, respecto de las ofertas de ayuda internacional, que se hará un catastro de las necesidades del paÃs.
Adelantó, en todo caso, que se pedirá ayuda en materia hospitalaria (hospitales de campaña, insumos), infraestructura (puentes mecano) telecomunicaciones, equipos electrógenos para generar electricidad y purificadores de agua, además del traslado a Chile de especialistas en rescates.
También se aceptará ayuda en dinero, para lo cual habrá una cuenta especial, a disposición de personas e instituciones del paÃs y del extranjero, en el Banco del Estado.
Bachelet aseguró que el terremoto de 8,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter que afectó a Chile ayer es "el quinto más grande en la historia humana" e instó a toda la comunidad, civiles y militares, a ingenieros y arquitectos, entre otros, a colaborar en las tareas de reconstrucción, tras esta "emergencia sin parangón" que ha sufrido el paÃs.
Subrayó que, por medio de los respectivos ministerios, Fuerzas Armadas y otras instituciones, esa tarea ya ha comenzado, pero reiteró la dimensión de los daños, con un millón de viviendas destruidas o dañadas.
La presidenta explicó que al frente de las tareas estarán los ministros del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y de Defensa, Francisco Vidal, en coordinación con el titular de Hacienda, Andrés Velasco, a fin de asegurar los recursos financieros que se requieran.
Velasco, en ese contexto, garantizó que "no habrá limitación de recursos" para las tareas de reconstrucción.
"El esfuerzo del gobierno es para que la ayuda llegue del modo más efectivo, como ya lo dijo la presidenta", dijo el responsable de las finanzas chilenas.
La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) precisó que de los 708 ocho muertos confirmados, 541 corresponden a la región del Maule, donde hay también cuatro desaparecidos, mientras en BÃo BÃo los que perecieron ascienden a 64.
En Santiago hay 36 muertos y cinco desaparecidos; en la región de O'Higgins se registraron 46 muertos y dos desaparecidos, mientras que en la región de ValparaÃso los muertos son 16, con ocho desaparecidos y en la AraucanÃa hubo cinco fallecidos.
El ministro de Defensa, Francisco Vidal, admitió en tanto que la Marina cometió "un error de predicción" al descartar la posibilidad de un tsunami tras el terremoto.
"Lo que se vio en la costa es un maremoto aquà y en Burundi. Y hubo un error", admitió Vidal, que precisó que la equivocación la cometió el organismo de la Marina encargado de la predicción de tsunamis.
Varias localidades costeras del Maule y el archipiélago de Juan Fernández fueron afectados por olas gigantes y marejadas que causaron varios muertos, un número indeterminado de desaparecidos y una gran destrucción material. EFE