Ucrania
Al menos 300 personas murieron en la región ugandesa de Mount Elgon a causa de aludes de barro provocados por las fuertes precipitaciones de los últimos días.
Los aludes, que se produjeron durante la noche, arrasaron viviendas, tiendas y por lo menos una escuela en tres aldeas, dijo ayer el presidente distrital Wilson Watira.
Watira describió una situación que calificó de terrible, con todas las casas sepultadas y sin contar con equipos para rescatar a las personas hundidas en el lodo.
Para ayer martes al atardecer, habían sido recuperados 70 cadáveres y centenares de personas estaban desaparecidas, y se teme que estén muertas.
Unas "350 personas fueron sepultadas en tres poblados de la región de Bududa debido a un importante deslizamiento de terreno provocado por lluvias torrenciales", declaró el secretario general de la Cruz Roja de Uganda, Michael Nataka, que indicó que el ejército iba a sumarse a las operaciones de rescate.
Zona vulnerable
El desastre de produjo cerca de Bududa, 275 kilómetros (170 millas) al este de Kampala, la capital. Los aludes son frecuentes en la zona, pero no suelen ser tan destructivos.
"De repente la iglesia se desplomó. El lodo lo cubrió todo. Cinco personas sentadas junto a mí murieron. Sobreviví porque mi cabeza quedó por encima del lodo", dijo James Kasawi, de 20 años, a The Associated Press desde el hospital de Bududa, donde se recupera de una fractura de brazo y de una pierna.
También el ganado y las existencias de las cosechas de los habitantes quedaron enterrados bajo el barro y la rocalla.
Bududa ha sufrido desde hace tiempo los deslizamientos de lodo pero raramente ha sido tan elevado el número de muertos. En Nametsi, una de las localidades afectadas, "un mercado y un centro de salud fueron arrasados".
Hoy continuaba lloviendo y los habitantes de las zonas afectadas reportaron constantes desprendimientos de piedras. Muchos temían nuevos aludes. Según datos del gobierno, unas 10,000 personas se quedaron sin vivienda.