Reino Unido
Gran Bretaña tomó la "decisión correcta" al participar con Estados Unidos en la invasión de Irak en marzo del 2003, afirmó el primer ministro Gordon Brown ante la comisión que investiga el conflicto en Londres, negando las acusaciones de que privó de fondos a las Fuerzas Armadas.
"Fue la decisión correcta y fue por las razones correctas", declaró Brown durante una esperada comparecencia de cuatro horas destinada a explicar por primera vez públicamente el papel que desempeñó antes y también durante esta impopular guerra, cuando era ministro de Finanzas del gobierno de Tony Blair.
Brown arguyó que el presidente iraquí, Saddam Hussein, ignoró durante años los numerosos llamamientos para que respetara sus obligaciones internacionales.
"Catorce resoluciones fueron aprobadas en las Naciones Unidas y al final fue imposible convencerlo de que tenía que acatar la ley internacional", afirmó el Premier británico.
Como Blair en su comparecencia del 29 de enero ante este mismo panel, Brown señaló que el gobierno buscó una solución diplomática hasta el final.
"Hasta el último momento, hasta el último fin de semana, creo que muchos de nosotros pensábamos que triunfaría la vía diplomática", explicó.