Cuba
El disidente en huelga de hambre, Guillermo Fariñas, rechazó una oferta española de ser acogido en el país ibérico realizada por diplomáticos de la nación europea a pedido de Cuba.
"Ayer (lunes) a mediodía me visitó el consejero político Carlos Pérez-Desoy aquí en mi casa y me planteó que el gobierno cubano le pidió al gobierno español que me acoja", dijo ayer Fariñas en entrevista telefónica desde Santa Clara, a unos 300 kilómetros al este de la capital cubana.
Fariñas, de 48 años, indicó que había rechazado la oferta y seguiría "hasta las últimas consecuencias" con su decisión de no ingerir alimentos o beber agua.
El disidente comenzó esa abstinencia el 24 de febrero en homenaje a su correligionario Orlando Zapata que murió en huelga de hambre para exigir al gobierno cubano la liberación de una veintena de presos políticos.
El consejero político de la Embajada de España, Pérez-Desoy, confirmó que había visitado a Fariñas y la propuesta realizada.
También que el disidente rechazó la oferta que su país hizo en atención a su política de atender a casos así por "razones humanitarias".
Sin embargo, el diplomático dijo que el disidente también mencionó que aceptaría la posibilidad si las autoridades le negaban asistencia médica y solo para continuar con la medida en España.
Pérez-Desoy no comentó sobre esta alternativa.
Paralelamente, indicó que si el disidente cambia de idea, España está abierta a acogerlo.
El periódico oficial Granma publicó la víspera una nota acusando a los medios de prensa extranjeros de contribuir con una "campaña mediática" fabricada y alentada para desprestigiar a la revolución a través de los disidentes y responsabilizó a diplomáticos y enemigos por la salud de Fariñas. También acusó al opositor de tener "desajuste de su personalidad".