Colombia
Muchos colombianos contaron el domingo estar dispuestos a votar por un Congreso dominado por la actual coalición oficialista y por su política de mano dura frente a la guerrilla, aunque los más humildes, angustiados ante su situación económica, se inclinaban por otros candidatos en busca de más fuentes laborales.
"¡El empleo está remalo!", se queja Hernando Fernández, de 64 años, frente al centro de votación Arbolizadora Baja, en Ciudad Bolívar, un gran barrio popular al sur de la capital.
"Antes había trabajo estable, ahora le hacen a uno un contrato por unos meses y después lo sacan", dice.
"A nosotros los pobres no nos ayudan nada, la plata grande se la dan a los ricos. Hablan y hablan de ayudas pero los que tienen las grandes fincas son los que les dan la plata. Yo tengo una finquita cafetera en Caldas (noroeste), y mire donde estoy, aquí en Ciudad Bolívar", cuenta también José Javier Muñoz, un vendedor de mangos de 58 años, confesando que no votó por la coalición de derecha en el poder.
Muy cerca, Marleny Quintero dice no saber por quién votar en las elecciones legislativas de este domingo, en las cuales los colombianos deben elegir a 102 senadores, 166 miembros de la Cámara de Representantes y a sus cinco delegados ante el Parlamento Andino.
"Antes era mejor todo, se ganaba, se comía bien", explica. Dice que su hija de 25 años no encuentra trabajo: los empleadores la descartan porque no es diplomada, porque "ya está demasiado vieja" o "porque tiene hijos", cuenta la mujer.
"El país está mejor, ahora hay más seguridad, pero este gobierno se dedica sólo a las armas. La parte social va pa' abajo, y la educación va pa' abajo", cuenta frente a otro centro de votación de Ciudad Bolívar, Mariana, de 53 años, una empleada pública que no quiere revelar su voto.
La tasa de desempleo en Colombia alcanzó el 14% en febrero, mientras que cerca de la mitad de la población vivía en la pobreza.
Pero en Bogotá, ciudad de siete millones de habitantes donde el Polo democrático alternativo (izquierda) ganó las dos últimas contiendas municipales, muchos también siguen apegados al presidente Alvaro Uribe y a su política de mano dura frente a la guerrilla de las FARC.
En su nombre, votarían en especial por candidatos del Partido social de unidad nacional (Partido de la U), fundado para apoyar la reelección de Uribe en 2006.
"Esto antes era un país de secuestrados y ahora han aplacado a la guerrilla", asegura Fabián Cañón, de 66 años, quien votó por el Partido de la U, en el barrio 7 de agosto, de clase media.
"Va mejor el orden. Antes vivía asustada, no podía ni salir a pasear. De pronto Uribe ayudó mucho", asegura también Mariana Romero, de 25 años, después de votar en compañía de su amigo Oscar Pérez, "uribista al 100 por 100".
"Yo voté por el partido de la U, por uribismo más que por confianza", cuenta Pérez.
Según una encuesta de Invamer Gallup, divulgada diez días antes de los comicios, 23% de los colombianos son afines al Partido liberal (social- demócrata), en el cual sin embargo existe una franja uribista.