Estados Unidos
Trabajadores del sistema de suministro de energía eléctrica se abrían paso entre árboles caídos y escombros para devolver la luz a más de medio millón de clientes luego de que las lluvias y el viento los dejaran a obscuras en el noreste de Estados Unidos.
La tormenta, que afectó en las últimas horas partes de Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York y Connecticut, con ráfagas de hasta 112 kilómetros por hora, llegó casi dos semanas después de que las nevadas y vientos con fuerza de huracán dejaran a más de un millón de clientes sin servicio de electricidad en el noroeste del país.
Las condiciones no eran favorables para viajar por tierra o por aire. Más de 500 pasajeros de los trenes de Nueva Jersey quedaron varados durante seis o siete horas ante los problemas con la electricidad.
El servicio de tren de Amtrak entre Filadelfia y Nueva York se suspendió por horas antes de que comenzara de forma limitada.
En el peor momento de la tormenta, más de 265,000 clientes de la zona de la ciudad de Nueva York y 235,000 edificios de Nueva Jersey se quedaron sin electricidad.
En la zona de Filadelfia se reportaron unos 70,000 inmuebles sin electricidad, mientras que más de 80,000 viviendas y establecimientos de Connecticut se quedaron sin luz.
En Atlantic City, el brazo de una grúa de construcción cayó 47 pisos en el lugar donde se construye el Casino Revel. Pedazos de escombro salieron volando y chocaron contra una patrulla de la policía hiriendo levemente a un oficial.