Estados Unidos
Sin oposición, prueba que el organismo hemisférico está en crisis, y con los votos asegurados de 24 de las 33 naciones con derecho a sufragio, José Miguel Insulza se encamina a lograr su segunda mandato al frente de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El canciller peruano, José Antonio GarcÃa Belaunde, fue quién reflejo en una entrevista la situación reinante en la organización al lamentar que los comicios se celebren sin que exista debate y no haya candidatos retadores.
El peruano dijo que es lamentable lo que ocurre y expresó que hubiese deseado que existiera una candidatura rival.
El apoyo a Insulza proviene de 10 naciones latinoamericanas, asà como del sólido bloque de las 14 naciones de la Comunidad de Naciones del Caribe (Caricom).
Pero Insulza tiene en contra a Estados Unidos, que oficialmente no ha expresado su oposición, pero la prensa estadounidense se ha encargado de propalar que la administración de Barack Obama no ve con buenos ojos otro mandato del chileno, especialmente por el trato que da a los gobiernos de Venezuela y Cuba, acérrimos adversarios de Washington.
Igualmente Canadá no ha expresado su posición y Perú casi fue claro con la declaración de su canciller GarcÃa Belaunde.
Pero al rechazo de las grandes potencias, Insulza debe hacer frente también a las crÃticas del bloque ultra izquierdista de la región aglutinado en torno a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
El bloque de la Alba, comandada por el gobernante venezolano Hugo Chávez, ha mostrado su indiferencia hacia Insulza y casi lanzan su propio candidato a la secretarÃa general de la OEA, pero se percataron de que no cuentan con los votos para lograr su triunfo.
De hecho la estrategia de Chávez y compañÃa es crear otro organismo regional, al cual no pertenezcan Estados Unidos y Canadá, y que sirva de paralela a la OEA.
Los presidentes de la Alba han expresado abiertamente su deseo que la OEA desaparezca, ya que -siguiendo la lÃnea de Cuba- la responsabilizan de estar al servicio del gobierno estadounidense.
Por ello recientemente se reunieron en México para crear el organismo regional paralelo en una llamada "Cumbre de la Unidad" y a la cual no fue invitado Honduras, además de Estados Unidos y Canadá.
Insulza considera que la OEA no está en peligro por ningún organismo paralelo y cree que es la instancia necesaria para seguir resolviendo los problemas del continente.
Rechazo
Pero a la oposición de los gobiernos se han sumado otras organizaciones que pidieron la dimisión anticipada de Insulza y que no busque un segundo mandato de cinco años al frente de la OEA.
La Fundación Human Rights dijo que la gestión de Insulza ha sido negativa y ha puesto en riesgo la democracia.
En especial se criticó el manejo de la llamada "crisis de Honduras", cuando Insulza tomó partido abiertamente por el ex presidente Manuel Zelaya y condenó y aisló hasta la fecha a los hondureños, que fueron suspendidos de la organización el 4 de julio del 2009.
Insulza despachó una misión para acompañar el proyecto de consulta de Zelaya, a pesar que habÃa sido declarado ilegal por los tribunales comunes y electorales.
No contento con ello, Insulza, a fin de lograr el apoyo de los gobiernos ultraizquierdistas para su reelección, se negó a enviar una misión electoral en los pasados comicios generales de noviembre y se negó a reconocer la legitimidad de los mismos, a pesar de ser las más masivas en la historia electoral hondureña. Pero ello no impedirá un segundo mandato a Insulza el miércoles 24 de marzo.