Rusia
Dos mujeres suicidas activaron cargas explosivas en sendas estaciones del metro de Moscú abarrotadas en el momento de más pasajeros, matando a 38 personas e hiriendo a 65, informaron las autoridades, que culparon de la masacre a rebeldes de la conflictiva región del Cáucaso.
El número de muertos no incluye a las dos kamikazes, precisó. Los dirigentes rusos reaccionaron vivamente tras esos ataques.
El primer ministro Vladimir Putin, que interrumpió un viaje en Siberia, prometió que “los terroristas serán aniquilados”.
El presidente Dimitri Medvedev condenó en los mismos términos estos actos cometidos, según él, por “bestias salvajes”.
“No tengo la menor duda: los encontraremos y serán aniquilados”, declaró Medvedev en horas de la noche en la estación del metro Lubianka, tras haber depositado una corona de rosas en el lugar del drama.
Terror
El primer atentado tuvo lugar en un vagón detenido en la estación Lubianka, situada a pocos cientos de metros del Kremlin, a las 07H57 locales (03H57 GMT), en hora punta.
“Oí un ruido fuerte, giré la cabeza y vi humo por todas partes. La gente corría hacia las salidas, gritando”, dijo Alexander Vakulov, de 24 años, quien explicó que se encontraba en un tren en la plataforma opuesta al tren que explotó en el Parque Kultury.
“Vi una persona muerta por primera vez en mi vida”, dijo Valentin Popov, de 19 años, quien acababa de llegar a la estación desde la dirección opuesta.
El segundo atentado fue cometido en la estación Park Kultury a las 08H36 (04H36 GMT), también en el centro de la capital.
En esa explosión, la atacante llevaba un cinturón lleno de explosivos de plástico y lo detonó mientras se abrían las puertas del tren, dijo Vladimir Markin, un portavoz de la agencia de investigación. La mujer no ha sido identificada, dijo a los periodistas.
El director del FSB, Alexandre Bortnikov, consideró que las autoras de los atentados eran oriundas del Cáucaso Norte, región de Rusia mayoritariamente musulmana, escenario de una violenta insurgencia en los últimos años.
“Según la versión preliminar, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas vinculados a la región del Cáucaso Norte. Privilegiamos esta versión”, declaró Bortnikov, citado por las agencias de noticias rusas.
El metro de Moscú es uno de los más concurridos del mundo con casi siete millones de pasajeros al día en promedio y es un medio fundamental para transportarse en la extensa ciudad asolada por congestionamientos viales.
Buscan cómplices
Una fuente en el seno de los servicios de seguridad indicó a la agencia Interfax que la identidad de las dos kamikazes y de las otras dos mujeres que las acompañaron hasta el metro antes de las explosiones, habían sido establecidas gracias a los videos de vigilancia.
Esas dos mujeres, así como un tercer posible cómplice -un hombre- son buscados por la Policía, según la misma fuente.
Condena internacional
La condena internacional no se hizo esperar.
“El pueblo estadounidense se une al pueblo de Rusia en el rechazo al extremismo violento y a los atentados terroristas”, afirmó el presidente estadounidense Barack Obama, quien luego llamó a Medvedev para ofrecerle su colaboración.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó “enérgicamente” los atentados y expresó su confianza en que las autoridades rusas llevarán ante la justicia “a los perpetradores de estos odiosos ataques terroristas”.
“La Unión Europea apoya firmemente a Rusia para combatir al terrorismo bajo todas sus formas”, indicó la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.
En un telegrama a Medvedev, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó “toda la solidaridad y afecto” de “la sociedad española, que ha venido sufriendo durante años los estragos causado por la barbarie terrorista”.
También el primer ministro británico Gordon Brown envió a Medvedev un mensaje de condolencia.
Varios países latinoamericanos se sumaron al repudio y la condena de los atentados.
El gobierno de Colombia, “país que ha padecido el terrorismo” -dice una nota oficial- “expresa su solidaridad con el pueblo y el gobierno rusos y hace llegar sus condolencias a familiares y amigos de quienes perdieron la vida”.
Caracas, por su lado, condenó “enérgicamente” los atentados y mostró su convicción de que Rusia “derrotará al flagelo del terrorismo”, según un comunicado publicado por el ministerio de Relaciones Exteriores.