República Checa
Los presidentes estadounidense Barack Obama y ruso Dimitri Medvedev firmaron ayer en Praga un "histórico" tratado de reducción de armas nucleares, tras meses de intensas negociaciones bilaterales.
Obama afirmó que el nuevo tratado Start, al que calificó de "histórico", hará "más seguros al mundo y a Estados Unidos".
Las dos potencias, que juntas poseen más del 95% de las armas nucleares del mundo, demostraron un "liderazgo responsable y global" al firmar el acuerdo, añadió el mandatario estadounidense.
Sin embargo, en un comunicado, el Kremlin afirmó que el tratado de desarme solo será viable si Washington limita el despliegue de un escudo antimisiles en Europa, uno de los temas que suscita más diferencias entre los dos ex adversarios de la Guerra FrÃa.
Diálogo serio
Obama aseguró que desea mantener un "diálogo serio" con Moscú sobre este espinoso tema de la defensa antimisil.
"Me siento honrado de estar aquà en la República Checa con el presidente Medvedev y nuestros anfitriones checos, para suscribir este histórico nuevo tratado Start", dijo Obama a los periodistas en el Castillo de Praga.
"Espero que tengamos un diálogo serio en lo referente a la cooperación ruso-norteamericana sobre escudo antimisiles. Y vamos a trabajar con el Senado (de Estados Unidos) para que ratifique antes de fin de año este importante tratado", añadió.
"Espero que la firma del tratado abra una nueva página en las relaciones entre nuestros paÃses", afirmó por su lado Medvedev, en conferencia de prensa conjunta con Obama.
Los dos dirigentes firmaron el texto en el renacentista Salón Español del Castillo de Praga, ante el cual el presidente estadounidense habÃa pronunciado hace un año un discurso en el que llamó a un mundo sin armas nucleares.
Según los términos del acuerdo, Moscú y Washington se comprometen a reducir el número de sus ojivas nucleares a 1,550 cada uno, un descenso del 74% respecto al lÃmite del tratado START (Strategic Arms Reduction Talks) firmado en 1991, que expiró a fines de 2009.