Italia
El papa Benedicto XVI ofreció el domingo sus condolencias a Polonia después de que el presidente de ese país y otros altos funcionarios murieran en un accidente aéreo, en tanto que evitó hablar del escándalo de pederastia que sacude a la iglesia católica.
El pontífice dijo que reza por las víctimas de la "querida" nación polaca.
Varios polacos que sostenían las banderas rojas y blancas de su país cantaron con tristeza después de que el Papa terminara su bendición del mediodía desde la residencia vacacional papal de Castel Gandolfo. Benedicto XVI dijo que se enteró con tristeza del accidente y las muertes.
"Perecieron durante un viaje a Katyn, el lugar de ejecución de miles de miembros del ejército polaco asesinados hace 70 años", dijo el pontífice en polaco, refiriéndose a los polacos ejecutados de forma sistemática por la oficina de seguridad de Josef Stalin, precursora de la KGB, en 1940.
"Al expresar mi profundas condolencias, les aseguro desde mi corazón mis oraciones de intercesión para las víctimas y mi apoyo a la querida nación polaca", dijo.
Benedicto XVI dijo, que según el calendario litúrgico de la Iglesia, el domingo se conmemora la canonización de la hermana Faustina Kowalska, una monja de Cravovia del siglo XX, muy querida en Polonia y por el papa polaco Juan Pablo II.
El discurso del pontífice representó su primera aparición pública desde la revelación, reportada el viernes por The Associated Press, que el cardenal Joseph Ratzinger resistió los pedidos de una diócesis de California para cesar a un sacerdote que no rechazó ni admitió cargos de conducta lasciva por atar y abusar de dos niños.