China
Los operaciones de socorro a raíz del sismo del miércoles que dejó más de 600 muertos y unos 10,000 heridos en la provincia de Qinghai (noroeste de China) se ven complicadas por la falta de oxígeno debido a la elevada altitud.
La prefectura de Yushu, epicentro del sismo, está situada en la meseta tibetana, conocida como el "techo del mundo", a una altitud media de 4,000 metros.
"Estas operaciones de socorro se enfrentan a numerosas dificultades. La primera es que la zona del sismo se encuentra a gran altitud, tanto los socorristas como lo perros tiene un problema de adaptación a la altura", declaró ayer Miao Chonggang, uno de los responsables de los servicios de urgencias sísmicas.
Las operaciones de socorro a gran altitud "son mucho más exigentes físicamente y técnicamente debido a la escasez de oxígeno", explicó He Xiong, director del Centro de Prevención y de Control de las Enfermedades de Pekín, citado por el diario China Daily.
El nivel de oxígeno en la prefectura de Yushu, en la región montañosa del Himalaya, puede ser menor en un tercio o, incluso, la mitad en comparación con el nivel del mar, según el diario, que cita cifras oficiales.
Liu Xiangyang, número dos de los Servicios de Emergencias por terremotos, afirmó que sus equipos ya trabajaron en tales condiciones en esta misma provincia.
Suspende gira
El presidente chino, Hu Jintao, afirmó ayer en Brasilia que el terremoto en su país fue una "gran calamidad" y confirmó que adelantará su retorno a China.
La provincia de Qinghai "sufrió una gran calamidad de terremoto, resultando en grandes pérdidas de vidas humanas", dijo Hu Jintao, en la traducción oficial tras reunirse con su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.