Reino Unido
Las aerolÃneas perdieron por lo menos 1,700 millones de dólares en ingresos durante la crisis causada por una nube de ceniza volcánica, dijo el miércoles un grupo de la industria, mientras se caldeaba el debate acerca de si los gobiernos europeos tuvieron justificación para cerrar su espacio aéreo por tanto tiempo.
Los aviones volvieron a volar a todos los principales aeropuertos del continente: Heathrow en Londres, Charles de Gaulle en ParÃs y la central aérea alemana en Francfort. De todos modos los expertos pronosticaron que podrÃan pasar dÃas, incluso más de una semana, antes de que las aerolÃneas se pongan al dÃa con los pasajeros demorados después que unos 102,000 vuelos fueron cancelados en todo el mundo.
Eurocontrol, la agencia del control de tráfico aéreo en Bruselas, dijo que el miércoles operaban 21,000 de los 28,000 vuelos regulares del continente. Los controladores levantaron el miércoles todas las restricciones al espacio aéreo alemán, el más activo en Europa, aunque quedaban algunas restricciones en pie en partes de Gran Bretaña, Irlanda y Francia.
España, cuyo espacio aéreo permaneció mayormente abierto durante la crisis, se convirtió en un centro de emergencia para los viajeros y dispuso cientos de vuelos especiales para trasladar a más de 40,000 de ellos varados por las cancelaciones de vuelos.
En Londres, el secretario de transporte británico, Andrew Adonis, negó que el gobierno hubiera decidido reabrir los cielos bajo presiones de las aerolÃneas. "Por supuesto querÃan poder hacer volar sus aviones, pero eso no ha sido lo que estuvo aquà en juego", dijo a la BBC.
Sin embargo el director general de British Airways, Willie Wahsh, opinó que "no era necesario prohibir el jueves pasado todos los vuelos sobre el Reino Unido. Mi opinión personal es que podÃamos haber seguido operando en condiciones de seguridad durante un perÃodo".
En BerlÃn, Giovanni Bisignani, titular de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, calificó de "devastadoras" las pérdidas por la veda de vuelos durante seis dÃas e instó a los gobiernos europeos a examinar los medios de compensar a las aerolÃneas por los ingresos perdidos, como hizo el gobierno de Estados Unidos después de los ataques terroristas del 2001.
La crisis aérea comenzó a mediados de la semana pasada con la fuerte erupción de un volcán ubicado debajo de un glaciar en Islandia.
La actividad volcánica creó una enorme nube de ceniza que impidió decenas de miles de vuelos desde y hacia numerosas partes del mundo y dejó atorados a cientos de miles de pasajeros.