Estados Unidos
Los ingenieros redoblaban los esfuerzos para contener el derrame submarino en el Golfo de México luego de que el presidente estadounidense, Barack Obama, criticara a las compañías petroleras por tratar de no asumir su responsabilidad.
Al tiempo que los expertos señalaron en los últimos días que la cantidad de petróleo vertida al mar tras el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon era mucho mayor a la estimada, Obama prometió que no descansaría hasta que la pérdida estuviera contenida y sellada.
Ingenieros de la firma de energía de British Petroleum, utilizando robots submarinos, luchaban por implementar su táctica más reciente para contener el derrame a 1,600 mt bajo la superficie del mar.
El plan es conectar un “tubo de inserción” al oleoducto para canalizar el petróleo derramado a un buque contenedor en la superficie, pero el proceso está tomando más tiempo del esperado.
“Es verdaderamente complicado debido a la profundidad”, dijo el portavoz John Crabtree. El tubo de inserción se considera más efectivo que un plan anterior de utilizar un “sombrero”, un contenedor añadido a un tubo de sifón que iba a ser colocado sobre la grieta para recolectar y canalizar hacia afuera el petróleo.
Los expertos temen que el petróleo podría estar volcándose a un nivel de hasta 2.9 millones de galones diarios, más de diez veces más rápido que las estimaciones del gobierno de 210,000 galones diarios.
Estas cifras sugieren que el derrame ha eclipsado al de Exxon Valdez en 1989, el peor desastre ecológico en la historia de Estados Unidos.
Una organización ambientalista, el Centro para la Diversidad Biológica, dijo que había notificado su intención de demandar al secretario del Interior, Ken Salazar, por ignorar las leyes de protección de mamíferos marinos.