Estados Unidos
El grupo petrolero BP ha logrado por primera vez bombear petróleo que salía del pozo siniestrado situado en el Golfo de México, gracias a un tubo conectado a un barco en la superficie, anunciaron ayer las autoridades estadounidenses.
El tubo de 15 cm de grosor, que el grupo británico intentaba instalar desde el viernes, fue "probado" con éxito e insertado en el pozo de 50 cm de diámetro que sufre la fuga, "recogiendo un cierto volumen de petróleo y gas", indicó el centro del comando de operaciones de socorro en un comunicado.
El crudo fue acoplado a bordo de un buque contenedor, mientras que el gas fue quemado en la superficie.
La operación fue suspendida ya que el conducto se desplazó de su anclaje, lo que es "decepcionante" pero no sorprendente, afirmaron las autoridades estadounidenses, subrayando que tal operación no había sido probada hasta el presente en tales profundidades, a 1,500 metros en el fondo del mar.
Si la operación tiene éxito, igualmente no se podrán recuperar de forma total los 800,000 litros de petróleo, según las estimaciones oficiales, que se vuelcan a diario en las aguas del Golfo de México.
Pero el volumen de petróleo que escapa del pozo sería de cinco a 20 veces superior al estimado oficial, según las tesis de algunos científicos estadounidenses, que estaría acreditada por la aparición de enormes capas de petróleo en las profundidades del mar.
Estas capas, de un espesor de un centenar de metros, tienen 16 km de largo y 5 km de ancho, indicaron al New York Times estos científicos, que trabajan desde un buque en la zona.