Estados Unidos
Tres de los más importantes funcionarios del gobierno del presidente Barack Obama comenzaron a viajar a la costa del Golfo de México para revisar el enorme derrame petrolero que parece no tener fin y ha comenzado a afectar más claramente al ecosistema del sur de Estados Unidos.
El desastre quedó de manifiesto cuando una colonia de pelÃcanos en una isla frente a la costa de Luisiana se vio cubierta de petróleo.
No solo las aves estaban manchadas, sino también sus huevos, como constató un fotógrafo de la AP. Sus nidos se encuentran en manglares, que ya han sido alcanzados por el crudo.
El enojo de la gente contra el gobierno y British Petroleum PLC, que arrendaba la plataforma y es responsable de la limpieza, se ha intensificado a medida que más fauna y pantanos delicados se contaminan.
La directora de la Agencia Federal de Protección Ambiental Lisa P. Jackson se dirigÃa a Luisiana, donde planeaba visitar a algunos de los residentes molestos.
El secretario de Interior estadounidense, Ken Salazar, advirtió que el derrame de crudo en el Golfo de México representa una "crisis existencial" para British Petroleum (BP) y dijo no poder asegurar que esa corporación petrolera pueda resolver el desastre.
Petróleo derramado
A pesar de la masiva operación de limpieza, los expertos advierten que solo se recuperará una pequeña porción del petróleo derramado en el Golfo de México tras el hundimiento de la plataforma de BP el 22 de abril.
"El petróleo está ahà afuera y ahà afuera se quedará", indicó la bióloga marina Lisa Suatoni del Consejo estadounidesen de Defensa de Recursos Naturales. "Las estadÃsticas no son para nada alentadoras en cuanto a limpiezas de derrames petroleros.
Generalmente logra limpiarse menos del uno por ciento", aseguró.