Colombia
El oficialista Juan Manuel Santos parecía inalcanzable en la carrera a la presidencia de Colombia con 47% de los votos en primera vuelta ayer, más del doble que su más cercano contendor, el independiente Antanas Mockus, con 21%, aunque habrá balotaje, según cifras oficiales, escrutadas 98% de las mesas.
Sin embargo, Santos, del Partido Social de la Unidad Nacional (La U, derecha) tendría que medirse con Mockus en una segunda ronda electoral, el 20 de junio, al no haber alcanzado la mitad más uno de los votos válidos.
Escrutado 98% de las mesas electorales, Santos, ex ministro de la Defensa de Uribe, obtenía más de 6.7 millones de votos, frente a 3.1 millones de Mockus, ex alcalde de Bogotá, informó la Registraduría Nacional, a cargo del proceso electoral.
El tercer lugar lo ocupa el derechista Germán Vargas Lleras, del movimiento Cambio Radical, con 1.4 millones de votos, seguido del dirigente de izquierda Gustavo Petro, del Polo Democrático, con algo más de 1.2 millones.
Participación
La participación electoral fue del 48.69% del total de 29.9 millones de colombianos que estaban habilitados para sufragar en esta jornada.
La gran diferencia en la votación de Mockus respecto a Santos provocó decepción y llanto en su sede de campaña.
Con los ojos húmedos, Esperanza Salgado, de 48 años, que se trasladó a la sede desde una barriada de Bogotá, se declaró "sorprendida por los resultados" y dijo que "la culpa es de la maquinaria" del presidente Álvaro Uribe, aunque sigue con "esperanzas de que en la segunda vuelta se pueda revertir" esa tendencia.
Mientras, un dirigente juvenil trataba de dar ánimos a los seguidores de Mockus. "Estamos en la segunda vuelta, y eso es lo que importa. Hace mes y medio no existíamos y hoy estamos en segunda vuelta, pero tenemos que ponernos las pilas (trabajar más duro)".
En cambio, en la sede de campaña de Santos se escuchaba música y se veían caras de satisfacción, aunque todavía no se agrupaban en ese lugar muchos simpatizantes ni habían llegado los principales líderes del Partido de la U.
Los colombianos votaron para decidir quién será el sucesor de Uribe, que termina su gobierno con un índice de aprobación de 70% y fue impedido de buscar una segunda reelección por decisión de la Corte Constitucional.
Esa popularidad se debe sobre todo a su política de "seguridad democrática", de combate frontal a la guerrilla, con la cual ha logrado arrinconar a los insurgentes en las zonas más apartadas y selváticas del país, aunque el conflicto armado sigue presente.
A Santos lo acompaña como aspirante a la vicepresidencia Angelino Garzón, ex sindicalista y ex ministro del Trabajo, quien promete dedicarse a los temas sociales y garantizar el respeto a los derechos humanos, un tema que empaña la actual gestión de Uribe.
Mockus, quien ha enfocado en la educación su programa de gobierno, lleva como fórmula vicepresidencial al también matemático Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín, la segunda ciudad de Colombia, donde los altísimos índices de violencia que provocaban las bandas narcotraficantes se redujeron de manera importante durante su gestión.
Las elecciones se mostraban como un referéndum a la gestión de Uribe de ocho años.
Tres muertos dejan combates con FARC
Dos soldados y un rebelde muertos dejaron ayer combates entre el ejército y la guerrilla de las FARC en varias regiones de Colombia, en momentos en que se realizan elecciones presidenciales que, según el gobierno, son las más tranquilas de los últimos 30 años.
"Tenemos una disminución en incidentes de orden público del 86% frente a 2002 y del 50% frente al 2006", dijo el ministro del Interior, Fabio Valencia, al hacer un reporte a periodistas horas después de la apertura de las urnas.
"Se sigue consolidando el día como el más tranquilo en la historia de las elecciones en el país", agregó. Entre los hechos ocurridos hasta el momento, Valencia se refirió a la muerte de un soldado durante el hostigamiento de la guerrilla a una patrulla en el departamento de Meta (centro-este).
Otro militar murió en choques con grupos armados ilegales no identificados en el departamento de Bolívar (norte), dijo el gobernador Jorge Mendoza.