Guatemala
La primera tormenta tropical del año trajo inundaciones y aludes de tierra en la región y dejó por lo menos 127 muertos en Guatemala y El Salvador.
Decenas de personas siguen desaparecidas y miles han perdido sus casas, mientras equipos de emergencia se esforzaban por alcanzar comunidades aisladas luego que caminos y puentes fueron destruidos por la tormenta.
Los informes indicaron que los deslaves, correntadas e inundaciones dejaron 118 muertos en Guatemala y nueve en El Salvador.
Guatemaltecos de luto
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala dijo que su registro contabilizó 118 muertos, 53 desaparecidos y 112,000 evacuados.
El alcalde de San Antonio Palopó, Andrés Cúmez, reportó 15 fallecidos en su comunidad que no están incluidos en el conteo oficial, y el gobernador de Chimaltenango, Erick de León, indicó que en su jurisdicción hay 11 muertos más de lo que reportan las cifras de la Coordinadora.
De León afirma que la situación de todo el departamento de Chimaltenango es igual a la tragedia vivida por la población de Santa Apolonia, a unos 60 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca: los desprendimientos de tierra cubrieron decenas de comunidades indÃgenas rurales en la zona.
En la vecina de Parajbei un alud de tierra y piedras soterró tres de las 50 casas de la localidad y mató a 11 personas. Este cuadro se repite en decenas de comunidades en el oeste del paÃs.
Según de León, el departamento de Chimaltenango está devastado: "Hay muchos muertos, las carreteras están bloqueadas, los albergues rebasados. Necesitamos agua, vÃveres, ropa, frazadas pero sobre todo, dinero".
Los hombres de las aldeas cercanas a Parajbei trabajaron sin descanso desde el domingo para rescatar los 11 cadáveres de tres familias que murieron soterradas.
Ayer pudieron descansar al encontrar a los últimos dos, un par de hermanos de 8 y 4 años de edad que estaban bajo toneladas de tierra, piedras y árboles que sepultaron sus casas de lámina.
Su premio: un plato de frijoles y arroz que el alcalde llevó en vehÃculos todo terreno.
"Primero fue la lluvia de ceniza (del volcán Pacaya) y luego el agua. Un fenómeno detrás de otro, casi sin tiempo para reaccionar, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados y hay que ayudar a salvar vidas y bienes", se lamentó Julio Figueroa, residente del municipio de PalÃn, Escuintla (sur).
"No podemos esperar a que nos llegue la ayuda. En teorÃa las autoridades son responsables de apoyarnos, pero es preferible avanzar y ayudarnos entre nosotros para salir adelante", afirmó Fernando Andrade, un vecino de Amatitlán (periferia sur de la ciudad) cuya vivienda quedó anegada por el agua.
Mientras el gobierno anuncio la reapertura del aeropuerto internacional La Aurora, el cual fue cerrado desde la semana pasada, primero por la erupción del volcán Pacaya y después por las lluvias que dejo la tormenta tropical Agatha. Varios paÃses e instituciones internacionales prometieron ayuda para los afectados.
Salvadoreños continúanen alerta máxima
En El Salvador, donde se registraron nueve muertos, dos desaparecidos y 11,000 evacuados, el presidente Mauricio Funes mantuvo el estado de máxima alerta.
El jefe de la Dirección General de Protección Civil, Jorge Meléndez, informó que las lluvias causaron el desborde del caudaloso rÃo Lempa provocando inundaciones en al menos 20 pequeñas comunidades afectando a unos 6,000 pobladores.
El ministro de Obras Públicas, Gerson MartÃnez, agregó que el 95% de las carreteras del paÃs están afectadas debido a unos 179 derrumbes o destrucción de puentes, incluido uno cercano al paso aduanal Las Chinamas, en la frontera con Guatemala.