Afganistán
Los talibanes derribaron ayer un helicóptero de la OTAN en el sur de Afganistán, matando a cuatro soldados de nacionalidad estadounidense, en un nuevo ataque de una serie que ya se cobró la vida de 23 miembros de las fuerzas internacionales en cuatro días.
"Cuatro soldados de la OTAN murieron después de que su helicóptero fue blanco de tiros hostiles en la provincia de Helmand", un bastión de los islamistas, declaró el teniente coronel Joseph T. Breasseale, portavoz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Kabul.
"Los cuatro eran estadounidenses", precisó.
Un portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi, reivindicó el ataque, en un llamado a la AFP. "Lo hemos derribado con un cohete. Se estrelló en un mercado del distrito de Sangin", dijo el vocero de los insurgentes.
Es poco frecuente que los talibanes consigan derribar helicópteros. La mayoría de los incidentes con esos aparatos en Afganistán suelen estar relacionados con accidentes en el aterrizaje.
Pocas horas antes, un militar de la OTAN murió al estallar una bomba de fabricación casera, también en el sur del país.
En los últimos cuatro días, un total de 23 soldados extranjeros murieron en Afganistán, en combates, en explosiones de minas y en el ataque de este miércoles contra el helicóptero.
Británico
Un soldado británico murió ayer como consecuencia de una explosión en el sur de Afganistán, lo que eleva a 49 las bajas sufridas por las tropas del Reino Unido en ese país en lo que va de año, anunció el Ministerio de Defensa en Londres.
El soldado pertenecía al Segundo Batallón del Regimiento Real Princesa de Gales y falleció cerca de la localidad de Nahr e Saraj, en la provincia de Helmand.