Guatemala
El fiscal general de Guatemala, Conrado Reyes, a quien una comisión antimafias de la ONU señaló de vínculos con el crimen organizado, quedó separado de su cargo luego que la Corte de Constitucionalidad resucitara un amparo contra el proceso de selección por el que resultó electo.
"Para superar la crisis que vive el Ministerio Público, que no tiene certeza ni confianza, tomamos la decisión de ordenar que se repita el proceso, es una decisión histórica", dijo el presidente de la Corte de Constitucionalidad, Roberto Molina Barreto.
Tres días antes, el jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Carlos Castresana, señaló que Reyes fue nombrado por el presidente Álvaro Colom para el puesto de fiscal general como producto de "un pacto entre despachos de abogados con vínculos a adopciones ilegales y narcotraficantes".
El nombramiento de Reyes fue, entre otras, una de las razones para la dimisión de Castresana.
Repetirán proceso
El presidente de la Corte de Constitucionalidad explicó que usaron un amparo sobre el que fallaron el 11 de mayo para revocar todo el proceso.
Molina dijo que ahora, tras la anulación del proceso, deberá integrarse la comisión de postulación para repetir el proceso de selección y presentar un nuevo listado al presidente a fin de que éste seleccione al nuevo fiscal.
Pidió a los miembros de la Comisión Postuladora que se abstengan de participar pues "si ya emitieron un criterio y lo reiteraron, es mejor que no vuelvan a participar".
En una rueda de prensa, Colom dijo sentirse "satisfecho por la decisión de la corte". Dicha decisión liberó al presidente del costo político de destituir o confirmar al fiscal en el cargo.
La ley guatemalteca manda que, además de tener una serie de requisitos profesionales y de experiencia, los candidatos tengan "reconocida honorabilidad".
Tras conocer su virtual destitución, Reyes dijo, "haré entrega del cargo a la persona que la Corte de Constitucionalidad designó mientras se hace el nuevo proceso, soy respetuoso de la ley".