Cuba
El diálogo entre la Iglesia y el Gobierno de Raúl Castro sobre los reos polÃticos recibió aplausos en Cuba y el impulso de la visita del canciller del Vaticano, monseñor Dominique Mamberti, pero también despertó crÃticas en un sector de la oposición.
El diálogo fue encomiado por el académico cubano residente en Estados Unidos Jorge DomÃnguez y el sociólogo local Aurelio Alonso, panelistas invitados a la Semana Social Católica, que se desarrolla en La Habana con la asistencia de Mamberti.
"Celebro el hecho de que el gobierno cubano haya estado dispuesto a hacer eso y también que los obispos cubanos estén dispuestos a participar", dijo DomÃnguez a la prensa.
Las pláticas, que ya tuvieron sus primeros resultados con la excarcelación de un preso polÃtico enfermo y el retorno a prisiones de sus provincias de residencias de otros 12, fueron acogidas con beneplácito en Madrid y Washington, y dispararon las esperanzas de sectores de la disidencia, sobre todo las Damas de Blanco, esposas de los reos.
Tras conversar con el canciller cubano Bruno RodrÃguez, Mamberti dijo que "nos felicitamos por el diálogo que está ahora en curso y espero que se fortalezca también con mi visita".
Oposición
Sin embargo, Oswaldo Payá, lÃder del opositor Movimiento Cristiano Liberación y una figura tradicionalmente próxima a la Iglesia, lanzó crÃticas al señalar que "los cubanos no deben quedar como espectadores de esta u otra negociación o interlocución".
No es justo "que algunos pastores acepten el papel de ser interlocutores únicos del gobierno aquà en Cuba, aceptando y practicando asà la condición de exclusión que impone el propio Gobierno", señaló Payá en un comunicado.
La bloguera Yoani Sánchez llamó a "empujarlos a un diálogo en el que estén presentes todas las voces", y Elizardo Sánchez, activista de derechos humanos, estimó que se trata de "un monólogo".
"Veo al gobierno tomando decisiones polÃticas en su propio interés y transmitiéndolas a través del clero", afirmó.