Estados Unidos
El máximo directivo de British Petroleum (BP), Tony Hayward, fue rezongado por la Casa Blanca por haberse ido a una regata de lujo en Gran Bretaña mientras prosigue la batalla contra la marea negra en el Golfo de México causada por la petrolera.
Las imágenes de los veleros navegando frente a la costa meridional británica en ocasión de la carrera JP Morgan Asset Management Round The Island se podían ver en los televisores estadounidenses.
El director general del gigante petrolero británico estaba presente con su familia, para apoyar al yate "Bob", de un valor de 360,000 dólares, y cuya propiedad comparte con otras dos personas. El barco terminó en cuarta posición.
Serie de errores
La escapada del directivo de BP cayó muy mal del otro lado del Atlántico, dos meses después del inicio de la marea negra, cuando cada día aparecen nuevas imágenes de aves empetroladas o playas contaminadas por los millones de litros de crudo que fluyen al Golfo de México.
"Esto forma parte de una larga serie de errores de comunicación", señaló Rahm Emmanuel, secretario general de la Casa Blanca, en una entrevista con la cadena ABC difundida el domingo.
"Creo que todos podemos concluir que Tony Hayward no comenzará una segunda carrera en el consejo de relaciones públicas", ironizó el alto funcionario estadounidense.
"Es un grave error", insistió, lanzando una indirecta al director general del grupo: "Por citar a Tony Hayward, recuperó su vida anterior".
Autor de varias metidas de pata a propósito de la catástrofe, Hayward había declarado entre otras cosas que "no hay nadie que esté más preocupado que yo en que todo esto termine; quiero recuperar mi vida".
Los argumentos
Las redes sociales como Twitter y Facebook comenzaban a hervir por la indignación de los usuarios y los voceros de BP se apresuraron a defender a Hayward, que de por sí ya tiene una mala imagen como el rostro de BP en los esfuerzos para contener el peor derrame petrolero en la historia de Estados Unidos.
Un portavoz de BP se anticipó a defender el viaje de su jefe con su hijo a Gran Bretaña. "No importa dónde esté, él siempre está en conocimiento de lo que sucede en BP" y con la marea negra, dijo John Curry.
Otro vocero señaló que era el "primer día libre (de Hayward) desde que se inició" el derrame, tras la explosión el 20 de abril de la plataforma petrolera Deepwater Horizon y su posterior hundimiento frente a las costas de Luisiana, en el sur de Estados Unidos.
Críticas
Todo en vano. Más allá de la Casa Blanca, las críticas vinieron de todos lados. Según Greenpeace, la actitud de Hayward "pone sal en las heridas" de las víctimas de la marea negra, mientras que el New York Times destacó que Hayward había "desencadenado una nueva controversia".
Es "el punto culminante de la arrogancia", dijo por su parte el legislador republicano Richard Shelby, senador por Alabama, uno de los estados afectados por la marea negra. "El yate debería estar más bien allí para limpiar el petróleo", dijo en la cadena Fox News.