Colombia
La segunda vuelta de las presidenciales en Colombia se vio empañada por la violencia que ha dejado siete policías y cuatro militares muertos, además de una escasa participación de votantes.
La afluencia de electores se mostraba escasa, pese a los llamados de las autoridades a un voto masivo, en una jornada de intensas lluvias y con las cadenas de radio y televisión transmitiendo los partidos del Mundial de fútbol Sudáfrica 2010.
La Registraduría Nacional, a cargo del proceso, informó que hasta las 11H00 locales (16H00 GMT) habían votado 3,074,071 de personas, cifra inferior a los 3,754,498 electores que habían sufragado a esa misma hora en la primera vuelta del pasado 30 de mayo.
El padrón electoral es de 29.9 millones.
"Ver los partidos del campeonato mundial de fútbol es muy agradable, el deporte une la humanidad. Pero es mucho más agradable después de haber votado, para cumplir con el deber democrático de participar en la elección del nuevo presidente de Colombia", dijo el presidente álvaro Uribe.
Y los candidatos hacían llamados similares.
Santos, del Partido Social de la Unidad Nacional (la U, derecha), expresó su confianza en que "el fútbol y la lluvia no nos impidan acudir a las urnas".
Mientras, Mockus, del Partido Verde, dijo que "se trata de que le metamos un gol a la abstención y votemos pensando que nos jugamos el partido de la democracia colombiana".
Violencia electoral
Once miembros de la fuerza pública y seis guerrilleros murieron durante el fin de semana en diversas zonas de Colombia, que este domingo celebró la segunda vuelta de las presidenciales, ganada por el oficialista Juan Manuel Santos, informaron fuentes oficiales.
Siete policías fallecieron en una emboscada con explosivos en zona rural del municipio de Tibú, departamento (provincia) de Norte de Santander (fronterizo con Venezuela), en el hecho más grave de la jornada electoral que las autoridades atribuyeron a rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Las autoridades también atribuyeron a las FARC haber derribado con explosivos una torre de conducción de energía, lo que dejó sin ese servicio al puerto de Tumaco (suroeste, sobre el océano Pacífico) y destruir un tramo de un oleoducto que cruza por la frontera con Ecuador hacia el mar.