Estados Unidos
La ley aprobada por una ciudad de Nebraska esta semana para frenar la entrada de inmigrantes indocumentados le costará millones de dólares a la comunidad y no hará mucho para frenar el influjo de extranjeros, dicen crÃticos de la medida.
La ordenanza municipal de Fremont, aprobada por consulta popular, prohibe la contratación de inmigrantes sin documentos y el alquiler de viviendas a ellos, pero las dos empacadoras de carne de la zona que más atraen a obreros inmigrantes _ Hormel y Fremont Beef _ están fuera de la circunscipción municipal.
Además, muchos de los inmigrantes _ que en su mayorÃa son hispanos _ alquilan viviendas en estacionamientos de casas móviles fuera de la ciudad, dijo Kristin Ostrom, una activista que se opone a la medida.
"Es decir, hay muy pocas personas que serán afectadas por esta nueva ley", dijo Ostrom.
Pero Kris Kobach, quien redactó la ordenanza de Fremont y medidas similares en todo el paÃs, sostiene que aunque muchos inmigrantes indocumentados trabajan y viven fuera de la zona metropolitana, la medida aún ahuyentará la inmigración clandestina.
"Una de las cosas que hemos visto en otras localidades es que una vez que la ordenanza entra en vigencia, muchos inmigrantes ilegales desisten de intentar ganarle al sistema", dijo Kobach. "No van a buscar trabajo en Fremont, no van a buscar vivienda en Fremont, porque tienen el temor _ y con razón _ de que serán detenidos".
Los crÃticos de la medida aseguran que aunque se impondrán multas a los inmigrantes indocumentados, el dinero que será recabado por esas multas será Ãnfimo para Fremont, una ciudad de 25.000 habitantes en el este de Nebraska. El Centro Pew para Estudios Hispanos calcula que la población de inmigrantes sin papeles en Fremont es de unas 500 personas.
Kobach dice que esa cifra es inexacta.
"Calculamos que es entre 1,000 y 2,000", dijo Kobach, quien citó estudios de ciudades similares que también albergan plantas empacadoras de carne, y cifras de los activistas que organizaron el referéndum sobre la medida.