Canadá
Los lÃderes del Grupo de los 20 estaban por concluir su cumbre más tarde el domingo, con el bloque de las naciones ricas acordando reducir sus déficit presupuestarios a la mitad para 2013 pese a las preocupaciones del presidente Barack Obama de que recortar los actuales estÃmulos demasiado rápidamente pudiera herir la recuperación mundial.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, anfitrión de la cumbre de las 20 naciones más industrializadas del mundo y varios paÃses emergentes, dijo durante la sesión del domingo que es "indispensable que pongamos nuestras finanzas en orden".
La meta de reducción de los déficit nacionales significarÃa recortar los números rojos a la mitad dentro de tres años y conseguir que las deudas soberanas se estabilicen para 2016.
"Las economÃas avanzadas se han comprometido a que sus planes fiscales reducirán sus déficit por lo menos a la mitad para 2013 y que estabilizarán o reducirán las proporciones de la deuda gubernamental frente al PIB para 2016", según un borrador del proyecto final obtenido por The Associated Press.
El Producto Interno Bruto mide el valor de todos los bienes y servicios, y es considerado la mejor medida de la salud económica de un paÃs.
Estados Unidos ha insistido en que los gobiernos deben continuar inyectando fondos para estimular la recuperación, pero un número creciente de paÃses, preocupados por la posibilidad de que les estalle una crisis de deuda soberana similar a la de Grecia, prefieren reducir el gasto público y aumentar los impuestos para atender sus elevados déficit.
Este tipo de reuniones siembre atraen protestas en contra de la globalización, y el sábado las manifestaciones se tornaron violentas en el centro de Toronto. La PolicÃa arrestó a más de 400 personas, luego que manifestantes se apartaran de una multitud de personas que protestaban pacÃficamente e incendiaran cuatro automóviles de la policÃa. También rompieron ventanas.
Las autoridades usaron chalecos, garrotes y gases lacrimógenos para hacer retroceder a los manifestantes que intentaban llegar al cerco de seguridad erigido alrededor de la cumbre.
Los lÃderes efectúan el domingo una última ronda de discusiones, en la que están hablando sobre los desequilibrios mundiales y cómo resolver las diferencias en torno a regulaciones globales más estrictas para el sistema bancario.
Su objetivo es prevenir que se repita la crisis financiera que golpeó fuertemente a finales de 2008 y resultó justamente en el nuevo rol del G20.
Dirigentes de los paÃses del viejo Grupo de los Ocho de potencias industriales consideraron que un grupo más amplio de paÃses, que incluye a naciones en desarrollo como Argentina, Brasil, China, India y México, serÃa un mejor foro para desarrollar una estrategia económica global.
Sin embargo, alcanzar un consenso no ha sido fácil.
Conscientes de que señales claras del disentimiento podrÃan generar preocupación en los mercados financieros, los lÃderes del G20 buscaron minimizar sus diferencias. Acordaron que los déficit deben ser controlados a largo plazo, pero que cada paÃs puede usar distintas estrategias a corto plazo, dependiendo de sus niveles de endeudamiento.