Estados Unidos
Arizona y Texas criticaron los planes del gobierno federal para la seguridad fronteriza porque consideran insuficiente el número de efectivos de la Guardia Nacional que serán desplegados en ambos estados limítrofes con México.
"Lo que escuchamos no era lo que esperábamos", dijo la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, a la prensa al término de una reunión de 90 minutos que sostuvo con un equipo de funcionarios federales que envió el presidente Barack Obama.
El gobernador de Texas, Rick Perry, del Partido Republicano, al igual que Brewer, dijo que el despliegue de efectivos en su estado es "insuficiente para satisfacer las necesidades de seguridad en la frontera con México".
La Casa Blanca dijo en un comunicado que el despliegue adicional de 1,200 efectivos a lo largo de la frontera con México "complementará los recursos y acciones ulteriores que este gobierno ha comprometido para la seguridad de la frontera suroccidental".
Según la iniciativa, Arizona recibirá 524 efectivos de la Guardia Nacional; Texas, 250; California 224, y Nuevo México, 72, dijeron las autoridades. Otros 130 soldados de la Guardia Nacional estarán disponibles en una oficina de enlace nacional.
Brewer dijo que el despliegue de efectivos debía ser de 6,000, de los cuales Arizona necesita 3,000, ya que es el estado con la cifra más alta de cruces de inmigrantes ilegales. En enero del 2009, Perry solicitó el envío de 1,000 efectivos de la Guardia Nacional para que apoyaran la seguridad fronteriza en Texas.
En su comunicado, la Casa Blanca dijo que los militares adicionales serán canalizados a labores de inteligencia y reconocimiento y apoyarán acciones antinarcóticos, mientras un número mayor de agentes civiles recibe adiestramiento para su ulterior despliegue en la frontera.
Los funcionarios federales rindieron un breve informe durante una reunión con Brewer, los colaboradores de alto rango de esta y varios jefes de agencias estatales.