Afganistán
Un comando de milicianos hizo estallar un coche bomba ayer y atacó a disparos la entrada a un aeropuerto en el este de Afganistán, en un fallido intento por ingresar al campo aéreo usado por las fuerzas afganas e internacionales, dijeron las autoridades. Ocho rebeldes murieron en un tiroteo resultante.
El Talibán reclamó la responsabilidad del ataque, parte de una fase ascendente de violencia en la guerra de casi nueve años.
Usando armas ligeras y granadas propulsadas por cohetes, los milicianos se enfrentaron con las fuerzas internacionales durante 30 minutos en las afueras de la ciudad de Jalalabad, según información proporcionada por la oficina de prensa del aeropuerto.
Un soldado afgano y un miembro de las fuerzas internacionales resultaron heridos en los combates, dijo la OTAN.
"No pudieron penetrar el perímetro. Fueron repelidos por una combinación de fuerzas de seguridad afganas y de la coalición", dijo a los reporteros el brigadier del ejército alemán Josef Blotz, un vocero para la OTAN.
Petraeus
Mientras en Washington, el Senado norteamericano ratificó unánimemente ayer la designación del general David Petraeus como comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.
Petraeus reemplaza al general Stanley McChrystal, un militar cuya carrera de 30 años finalizó en desgracia debido a declaraciones que hizo a una revista acerca de personalidades del gobierno.
Como jefe del Mando Central que fue hasta ahora, Petraeus era el superior de McChrystal y supervisaba las operaciones en Afganistán.
No se ha anunciado aún a su reemplazante en ese puesto.
Petraeus fue elogiado efusivamente tanto por demócratas como por republicanos, pese a los desacuerdos entre ambos partidos respecto a la política estadounidense hacia Afganistán.