Estados Unidos
La inmigración también aceleró la amarga división en el movimiento laboral estadounidense.
En 2005, media docena de sindicatos abandonaron la venerable AFL-CIO para crear una federación rival, Cambio para Ganar. (Entre los sindicatos disidentes estaban la Unión Internacional de Empleados de Servicios y UniteHere.)
Vista superficialmente, esta lucha era básicamente por el ritmo de la organización, en la que el grupo separatista querÃa medidas más dinámicas para reclutar miembros.
Pero los disidentes también contaban entre sus miembros a más inmigrantes de bajos salarios. Como explicara Daniel B. Cornfield, académico laboral de la Universidad Vanderbilt, la situación marginada (y en algunos casos ilegal) de los inmigrantes creó una base para un enfoque más agresivo.
"No creo que la división haya sido causada por la inmigración, pero la inmigración sà le dio forma a la división", indicó.
La división, a su vez, tuvo efectos más allá del movimiento obrero. Janice Fine, politóloga de la Universidad Rutgers, observó que los sindicatos de Cambio para Ganar desempeñaron un papel importante (y algunos sostienen que decisivo) en las primeras etapas de la campaña presidencial de Obama.
"Si hubieran estado dentro de la gran burocracia, para ellos hubiera sido más difÃcil ofrecer su apoyo desde un principio y enviarle fondos", precisó Fine. Algunos teóricos llaman al desplazamiento de las personas la tercera ola de la globalización, después del desplazamiento de mercancÃas y el desplazamiento de dinero, iniciados el siglo pasado.