Alemania
Alemania estaba de luto este domingo por las 19 personas que murieron aplastadas el sábado en una estampida en la Love Parade de Duisburgo (oeste), mientras emergÃan testimonios del horror en que se convirtió la gran fiesta de la música tecno.
Aparte de los fallecidos, otras 340 personas resultaron heridas en la fiesta, que congregó a 1.4 millones de personas, según un nuevo balance dado este domingo por la policÃa.
Seis extranjeros, entre ellos una mujer y un hombre de nacionalidad española, forman parte de los fallecidos, informó el domingo la policÃa.
Entre los 18 muertos identificados figuran, además, una australiana, una italiana, un holandés y una china, indicó un portavoz de la policÃa.
Según la prensa española, que cita "fuentes diplomáticas", cuatro estudiantes españoles resultaron heridos, aunque ya fueron dados de alta.
Las autoridades seguÃan investigando mientras tanto las razones de la estampida.
Por el momento, los principales interrogantes se centran en las condiciones de seguridad de un túnel de 200 metros de largo y 30 de ancho, que parecÃa ser el único acceso al terreno de una antigua estación de trenes de mercancÃas, donde se celebró la cita.
La prensa destacó también que el terreno previsto para el festival sólo tenÃa cabida para unas 250,000 personas, cuando el número de asistentes fue casi seis veces mayor.
La policÃa dice que la estampida se produjo dentro del túnel, pero un responsable de la alcaldÃa de Duisburgo dijo que varias personas murieron en una escalerilla lateral.
Los supervivientes describieron escenas de terror.
"Vi a gente muerta en el túnel, y a otras personas vivas pero inconscientes por el piso. Algunas lloraban", cuenta Anneke Kuypers, una chica neozelandesa de 18 años que estudia en Bélgica.
La mayorÃa de los participantes no supo nada de la estampida y siguió bailando. Las autoridades tampoco difundieron la noticia, para evitar un nuevo movimiento de pánico.
Un policÃa describió la escena del drama como un "infierno".
"El ambiente era agresivo (...) la gente estaba descontrolada", contó el policÃa, que pidió al anonimato, al diario Spiegel.
Del lado del gobierno, la canciller alemana Angela Merkel se dijo el sábado "atónita", y el recién electo presidente Christian Wulff dijo: "Esta catástrofe, que ha causado muerte, pesar y dolor en un festival pacÃfico con gente joven de muchos paÃses, es horrible".
El impacto por la tragedia se transformó pronto en indignación. Los asistentes a la fiesta criticaron a los organizadores por habilitar el túnel como único punto de acceso al festival.
"Parece que los organizadores no pensaron en el camino, que era muy estrecho", dice Taggart Bowen-Gaddy, un estadounidense de 20 años que estudia en la ciudad francesa de Metz (este).
"No hubo planificación, nadie sabÃa lo que pasaba", añade.
La revista Focus citó al fundador de la Love Parade, que responde al nombre de Dr Motte, diciendo: "Los organizadores tienen la culpa (...) no mostraron la más mÃnima responsabilidad".
El influyente diario popular Bild se preguntaba en su sitio web: ¿Por qué permitió la policÃa que la gente continuara la fiesta?".
El alcalde de Duisburgo, Adolf Sauerland, prometió una investigación exhaustiva.
"Antes del evento, elaboramos un sólido plan de seguridad con los organizadores y todos los responsables", aseguró.
"Las investigaciones ya abiertas deben desvelar lo que sucedió exactamente", añadió.