Reino Unido
Algunos concedÃan que él habÃa ofrecido una perspectiva interna de cómo Irán habÃa ocultado varios proyectos e instalaciones de investigación; algunos de esos proyectos se realizaban en la universidad donde él trabajaba en Teherán.
Ahora parece que él también ofreció una mirada al mundo encubierto creado por Mohsen Fakhrizadeh, un cientÃfico que se ha vuelto casi una obsesión en las instalaciones de la CIA. Fakhrizadeh, que es mencionado en la resolución de sanciones de Naciones Unidas contra Irán, fue el jefe de lo que se conocÃa como Proyecto 110 y Proyecto 111, que se cree eran los nombres en clave del programa de Irán para diseñar armas nucleares que pudieran instalarse en misiles.
Es posible que los funcionarios estadounidenses hayan empezado a hablar de Amiri la semana pasada simplemente para defender su manejo del caso. "Es evidente que esto salió mal", afirmó el viernes un alto funcionario del gobierno. "No sé si haya sido porque la agencia lo manejó mal o porque el tipo fuera un poco inestable."
Doble agentes
También es posible, como se ha especulado mucho en la blogosfera, que Amiri haya sido un agente doble, enviado por Irán para difundir información errónea. Esto, sin embargo, parece improbable, ya que los funcionarios estadounidenses han insistido en que se confirmó la mayor parte de su información. Y de haber pensado que él era un agente doble, parece improbable que le hubieran permitido regresar a Irán.
Ahora que está de regreso en Teherán, claro, son los iranÃes quienes tendrán que preocuparse de que sea un agente doble de Estados Unidos. Pero eso también parece improbable. Como dijera Takeyh: "¿Quién va a confiar en él para dejarlo participar de nuevo en el programa nuclear?" Pregúntenle a Yurchenko: el ex agente del KGB fue sometido a duros interrogatorios durante años acerca de lo que él sabÃa y, sobre todo, lo que les habÃa revelado a los estadounidenses
En el mejor de los casos, Amiri puede esperar el mismo tipo de interrogatorios a lo largo de muchos años. Su esperanza, claro, es poder vivir lo necesario para contarle por completo a su hijo la complicada historia de sus misteriosos viajes; cuando su hijo tenga la edad para entenderla y, quizá, también cuando el mundo finalmente sepa si Irán estaba tratando de adquirir una bomba nuclear o si habÃa renunciado a esa ambición.