México
La suspensión parcial de la ley antimigratoria del estado de Arizona es un "paso adelante" para el gobierno de México, que seguirá el proceso judicial en Estados Unidos a fin de que ésta sea declarada inconstitucional, dijo el miércoles la canciller mexicana Patricia Espinosa.
La cancillería mexicana "expresa el pleno reconocimiento" de México por la decisión de una jueza federal de suspender secciones de la ley SB 1070 ya que "es un primer paso en la dirección correcta", dijo Espinosa a la prensa.
Sin embargo, aclaró que México, que junto con una decena de países latinoamericanos que han respaldado las acciones del gobierno de Washington en contra de esta ley, seguirá pendiente del proceso judicial "hasta que se produzca la declaración de una inconstitucionalidad".
La canciller mexicana aplaudió la "determinación mostrada por el gobierno federal de Estados Unidos y organizaciones civiles que entablaron demandas contra la ley" y confió en que con la suspensión provisional de algunas disposiciones de esta ley se detendrá una eventual persecusión de migrantes.
Espinosa recordó que se han intensificado los recursos, tanto humanos como materiales a los cinco consulados en Arizona para atender a los mexicanos que se vean afectados.
Una jueza federal estadounidense determinó suspender las secciones de la ley SB 1070, que entra en vigor el jueves, que criminalizan la inmigración ilegal y que autorizan a la policía estatal a indagar el estatuto migratorio y realizar eventuales detenciones.
En Arizona viven unos dos millones de hispanos, 33% de ellos no nacidos en Estados Unidos. Se calcula que de ellos unos 460,000 son indocumentados, en su mayoría mexicanos.