Bolivia
La ciudad boliviana de Potosí se reabasteció de alimentos y combustible para poder seguir manteniendo una protesta que ya cumplió 13 días contra el gobierno de Evo Morales, mientras algunos extranjeros con problemas de salud lograron salir eludiendo un ataque con piedras.
La población en masa acudió a tempranas horas al mercado de Potosí con el fin de adquirir alimentos tras casi una semana de sufrir un duro desabastecimiento de comida, gas domiciliario y combustible, ante la huelga general impuesta por la dirigencia regional.
"Estamos permitiendo el reabastecimiento para la canasta familiar, los mercados se abren hasta mediodía", declaró el líder del comité cívico de Potosí (Comcipo), Celestino Condori, líder de las protestas, a la prensa.
"Hay filas en todos lados, han hecho subir los precios", dijo a la AFP Janet Cruz de 36 años, una de las vecinas que intentaba adquirir productos en el mercado en medio de un cúmulo de basura, principalmente verduras descompuestas, con un fétido olor que no impidió a la población pelear por alguna compra.
Vehículos particulares y uno que otro del transporte público, salieron tímidamente a las calles, mientras la banca privada abrió para atender a decenas de personas que hacían fila para sacar dinero y comprar productos. En otro sector de la ciudad, miles de personas hacían una interminable fila para adquirir gas domiciliario.