Iraq
Un atacante suicida permaneció el martes varias horas sentado entre centenares de reclutas antes de detonar su carga explosiva, reforzada por clavos como metralla, en un atentado que mató a 61 personas y generó nuevas dudas sobre la preparación de las fuerzas iraquíes para mantener la seguridad a medida que se retiran del país los soldados estadounidenses.
Cadáveres de jóvenes ensangrentados, algunos de ellos con los formularios de alistamientos en las manos, aparecían esparcidos en el suelo frente a la sede militar en el centro de Bagdad. Algunos de los 1.000 hombres reunidos en el lugar antes del amanecer para tener un lugar preferencial en la fila estaban tan desesperados por encontrar trabajo que regresaron horas después de ser atendidos en el hospital de las heridas sufridas en el ataque.
Aunque los centros de reclutamiento del ejército y la policía iraquí han sido atacados repetidamente, no habían sido tomadas medidas de seguridad para los centenares de espirantes que deseaban entregar su solicitud de trabajo el último día de plazo en la sede de la 11ma División del Ejército.
Al parecer, el atacante llegó y se sumó a los que hacían fila. Varios testigos dijeron que se aproximó a un oficial que recogía documentos de identidad y denotó la carga que llevaba, cuya fuerza desgarró en dos su cuerpo.
"Manos y piernas cercenadas cayeron sobre mí. Quedé empapado de sangre de los restos humanos mientras muertos y heridos caían a mi alrededor", dijo Yasir Alí, que había esperado frente a la sede militar desde las 4 de la madrugada.
Fue uno de los atentados más cruentos perpetrado en varios meses en la capital iraquí. y fue un episodio bochornoso para el alto mando iraquí, que intenta asegurar al país que podrá llenar el vacío dejado por los soldados estadounidenses que se retiran. A fines de mes, esas fuerzas apenas alcanzarán 50.000 combatientes y participarán solamente en forma limitada en operaciones de combate.
"No pudimos obtener otro lugar para los reclutas", dijo el mayor general Qassim al-Moussawi, al explicar por qué el ejército utilizó un lugar abierto y sin protección en le céntrica plaza capitalina de Maidan para congregar a los reclutas.
"Es difícil controlar el área por tratarse de un lugar abierto y debido al gran número de reclutas", agregó al-Moussawi.