Guatemala
El ex director del Sistema Penitenciario de Guatemala Alejandro Giammattei acusó este martes a Sandra Torres, esposa del presidente Álvaro Colom, de orquestar una "persecución política" en su contra, luego de ser acusado de integrar una supuesta estructura ilegal que realiza asesinatos.
"Es una persecución política que viene de quien manda en este país, que no precisamente es el Presidente (Colom)", afirmó el también ex candidato presidencial tras brindar su primera declaración en el juzgado que ordenó su captura por los ilícitos mencionados.
Giammattei es acusado por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de formar parte de una supuesta estructura clandestina dedicada al asesinato de privados de libertad y reos que se fugaron de diferentes centros.
"Es una novela que han armado sobre todo esto", afirmó el ex funcionario, quien el viernes pasado se entregó a la justicia guatemalteca desde la embajada de Honduras, donde se había refugiado el 6 de agosto alegando ser un perseguido político.
El ex candidato presidencial solicitó la visita del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) debido a que las condiciones de encierro no son adecuadas, informaron medios locales.
El jefe de la misión en Guatemala del CICR, Carlos Batallas, dijo que ya recibieron la solicitud y la enviaron a la secretaría general de la entidad, en Ginebra (Suiza), donde evaluarán si se puede realizar la visita.
Los estatutos del CICR determinan que la entidad puede visitar a presos de guerra o producto de conflictos armados, o presos considerados políticos.
Además de Giammattei, el ex ministro del Interior Carlos Vielmann; el ex director de la Policía Nacional Civil Erwin Sperissen; y otros ex altos funcionarios, están acusados de la ejecución extrajudicial de varios reclusos en 2006.
En septiembre de ese año hubo una incursión para retomar el control del penal de Pavón, en la periferia de la capital, supuestamente en manos de los internos. En el operativo murieron siete reclusos que, según las pesquisas de la Cicig fueron ejecutados por los agentes que tomaron la cárcel.
Actualmente ocho personas se encuentran detenidas por este caso.