Pakistán
El rÃo Indus se volvió a salir de su cauce, provocando más devastaciones en el sur de Pakistán, mientras funcionarios sanitarios confirmaban los primeros casos de cólera causados por la peor inundación en la historia de este paÃs.
En una alocución televisada el sábado en la mañana, el primer ministro Yusuf Raza Gilani precisó que el desastre habÃa desplazado a 20 millones de los 174 millones de habitantes de Pakistán.
"Apelo a la comunidad mundial a extender una mano amiga", agregó .
Indicó que el número oficial de muertes por las inundaciones, que se iniciaron a fines del mes pasado, era de 1,384, aunque trabajadores asistenciales calculan que han muerto 1,600 personas.
En todo el paÃs, las celebraciones por el dÃa de la Independencia (el 14 de agosto) fueron muy apagados o de plano se cancelaron, y los festejos oficiales fueron reemplazados con ceremonias sencillas y sombrÃas de homenaje a la bandera.
Los trabajadores asistenciales confirmaron los primeros reportes de cólera en el valle del Swat, en la provincia noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa y en el remoto distrito de Rajanpur, en la provincia del Punjab.
El gobierno paquistanÃ, sin embargo, no ha confirmado el brote de cólera, indicó por su parte Maurizio Giuliano, vocero de las Naciones Unidas. Pero señaló que en lugar de hacer pruebas de cólera, los trabajadores sanitarios estaban tratando a miles de casos de diarrea aguda como si fuera la misma enfermedad.
La cólera es común en el sur de Asia durante la temporada de lluvias, pero las inundaciones han complicado el problema, ya que han rebasado la altura de las fosas sépticas y de los canales de drenaje.
La capacidad de contener la enfermedad depende de que las autoridades puedan llevar antibióticos a las personas que ya están enfermas y agua limpia a las que aún no lo están.
Los trabajadores asistenciales, sin embargo, advirtieron que esas dos cosas representan una gran dificultad, ya que los recursos materiales y humanos están siendo utilizados al máximo.
La crecida del rÃo Indus de este fin de semana se produjo en las provincias del Punjab y del Sindh, inundando a un hospital en el muy afectado distrito de Rajanpur.