Estados Unidos
El huracán Earl golpeó de refilón ayer las islas de arena de Carolina del Norte, inundando las estrecha zona vacacional y dejándola sin electricidad, pero manteniéndose más lejos de la costa de lo que se temÃa mientras perdÃa fuerza a categorÃa uno, en su camino hasta la costa noreste de Estados Unidos.
Aunque no hubo reportes inmediatos de heridos, el meteoro seguÃa siendo una amenaza importante mientras avanzaba hacia el norte, de forma casi paralela a la costa, con dirección al Cabo Cod, Massachusetts.
El presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia en Massachusetts, a fin de facilitar el otorgamiento de fondos federales para casos de desastre.
Earl se debilitó desde el jueves, sus vientos máximos sostenidos bajaron de 230 kilómetros por hora (145 mph) a 170 kilómetros por hora (105 mph) y su vórtice pasó unos 137 kilómetros (85 millas) al este del Cabo Hatteras, 80 kilómetros (50 millas) más lejos de lo que temÃan los meteorólogos. El viernes antes del mediodÃa Earl fue degradado a categorÃa uno.
Los vientos huracanados, que comienzan a los 119 km/h (74 mph), al parecer no afectaron las islas de arena de Carolina del Norte, dijo el meteorólogo James Franklin, jefe del Centro Nacional de Huracanes de Miami. "TodavÃa creo que será un huracán a su paso por Cabo Cod", dijo Franklin.
Las grandes marejadas que ha provocado Earl todavÃa pueden ocasionar oleaje peligroso y corrientes de resaca a lo largo de la costa atlántica, incluso desde muy adentro del mar, dijo el centro.
Varias calles de la comunidad de Buxton, en Cabo Hatteras, en la zona de islas de Carolina del Norte, estaban inundadas el viernes con agua a una altura de hasta 50 centÃmetros (dos pies), arrastrando escombros a su paso, como piezas de madera contrachapada, una nevera para hielo de una minitienda y un cubo de basura.
Un jeep que pasaba por un camino tenÃa el agua hasta los faros. Carol Dillon dijo que su casa en Hatteras estaba rodeada de agua y que su hija perdió dos coches en un garaje inundado.
Miles de personas en la costa se quedaron sin electricidad.