Francia
El Parlamento francés adoptó definitivamente, con una última votación en el Senado, la ley que prohÃbe el uso del velo islámico integral a partir de 2011 en los espacios públicos de Francia, donde reside la mayor comunidad musulmana de Europa.
El Senado no aportó modificaciones a la versión aprobada hace dos meses por la Asamblea Nacional (cámara baja).
El texto fue adoptado por 246 votos a favor (conservadores, centristas, radicales de izquierda y derecha y un cierto número de socialistas) y uno en contra.
Pese a que condenó el uso de los velos islámicos integrales -burka y niqab-, la mayorÃa de la oposición de izquierda se negó a participar en la votación, aludiendo a los riesgos de "inconstitucionalidad", tanto en Francia como en la Unión Europea, de una prohibición general, y de "estigmatización" de la importante comunidad musulmana instalada en Francia, la mayor de Europa con unos seis millones de personas.
La medida, lanzada inicialmente por un diputado comunista y retomada en 2009 por el presidente francés, el conservador Nicolás Sarkozy, habÃa sido aprobada en julio por aplastante mayorÃa en la Asamblea Nacional.
El proyecto aprobado por los senadores -su última etapa legislativa- no menciona explÃcitamente al velo islámico integral sino que "prohÃbe la disimulación del rostro en el espacio público", es decir la administración pública pero también en tiendas, cines, restaurantes y mercados.
Multa
Quienes se opongan al cumplimiento de la ley recibirán una multa de 150 euros (unos 190 dólares). Los maridos o concubinos (u otra persona) que obliguen a sus parejas (o esposas) a usar el velo, podrán ser condenados a un año de cárcel y a 30,000 euros (cerca de 40,000 dólares) de multa.
La ley entrará en vigor hacia marzo de 2011, luego de un periodo "pedagógico" de seis meses. "Vivir la República con el rostro descubierto es un asunto de dignidad e igualdad", afirmó ante la cámara Alta la ministra francesa de Justicia, Michelle Alliot Marie, al defender la iniciativa.
Según fuentes oficiales, solo unas 2,000 mujeres en Francia, muchas de ellas francesas convertidas a la fe musulmana, usan el burka o el niqab, una práctica que además no corresponde a un precepto del islam.